Mostrando entradas con la etiqueta LAREDO NUBLADO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LAREDO NUBLADO. Mostrar todas las entradas

9.6.08

LAREDO NUBLADO



Hoy no puedo mostrar imágenes espectaculares de Laredo. Ni siquiera me asomé al mar.



El día estaba nublado y parecía que iba a ponerse a llover en cualquier momento, aunque finalmente no cayó ni una sola gota.



Me fijé en esta poderosa e incomprensible ruina,



y me llegué a la parte antigua, que no pude visitar con el detalle que me hubiera gustado.













En una plaza porticada me abordó un hombre de ojos rasgados, con la ropa y la piel curtidas por la intemperie. Me dijo que era mongol y me explicó dónde se encontraba su país, y cuál era su capital. Insistió en que no era chino. Sabía varias lenguas y era pintor, como su padre, según dijo. Le interesó mi carpeta porque pensaba que estaba dibujando... Nos entendimos en castellano y en un inglés que pronunciaba vocalizando como tendemos a hacer nosotros. Había estado viviendo en Guipúzcoa y dos años en Bilbao, ciudad que no le gustaba porque, según decía, había muchos moros. Al parecer le habían robado varias veces, y algunas había podido defenderse porque sabía artes marciales. Y para ponerme un ejemplo me hizo algunas posturas que me intimidaron un poco. Me preguntó mi nombre. Él me dijo que se llamaba Chin-bó (o algo así). Le fastidiaba mucho que no supieran llamarle por su nombre. Terminamos la conversación aquel hombre de cara agradable y yo. Iba a comer algo y a fumar. Se despidió con un apretón de manos. Tenía treinta y seis años.



Después vi este bonito local y me abandoné por un rato a la fantasía de que, si tuviera dinero, lo compraría y montaría en él un pequeño café...