2014/10/30

ROHMER O LA MORAL EN LA OPULENCIA

Vuelvo a ver las películas de Rohmer, a quien le tocó reflejar una época de esplendor económico sin precedentes. Parece que se propuso influir moralmente, desde su suave catolicismo, en una sociedad tan opulenta que sus personajes más corrientes se permitían la vida que en otras épocas habría sido exclusiva de la élites. Una sociedad que se creía culta por haber leído, visto cine y viajado un poco, y que creía participar en el poder por el mero hecho de votar, aunque su única relevancia era la de consumir. Hoy me sorprende lo velozmente que han envejecido esos empeños y el negocio de la cultura.

2014/10/29

NOCHE DE REYES, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

NOCHE DE REYES

5 de enero, Martes.
Los Reyes me echaron salud.
Gracias.
Pero no me echaron como nunca
una muñeca que me diga "te quiero".
(Me conformo con el no dolor físico.)
¡Ya es mucho!
El otro lo sé torear.

Tampoco me han echado
comida y medicina
para los niños de Somalia,
ni paz en los Balcanes,
ni un amor nuevo.

(Todos me salen de segunda mano.)



Gloria Fuertes

POSEO LA POESÍA, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

POSEO LA POESÍA

Poseo la poesía
-lo único que poseo-.
Hoy mando todo a paseo
poseo la poesía.

Yo paseo mi hidalguía
por calles de Lavapiés
-donde nací con quinqué
y crecí en madrileñía.

Siempre paseé al revés
y di la espalda al dinero,
poseo lo que yo quiero
no lo que quiere quererme.

Yo detesto la mentira
y ante la mierda quedo inerme,
amar es lo que me pierde,
me encuentro en la poesía.


Gloria Fuertes

2014/10/28

LAS CHISTERAS CON HOMBRES REBUZNABAN, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

LAS CHISTERAS CON HOMBRES REBUZNABAN

Las chisteras con hombres rebuznaban...

-¡Canonizad a esa de la esquina!
Protegieron las rosas a la espina
-sin espina las rosas desrosaban-
que la nada no vale para nada
y esta vida sí vale para vida,
hagamos crucigrama de la herida,
de rodillas besemos a la amada.
Cantemos al dolor de los dolores
cantemos al amor, igual que antaño,
el zapato que aprieta te hace daño
-sin aprieto y cadena no hay amores-
Vivamos cual si no quedan mejores
días para salir con la merienda,
quitad a los caballos ya la rienda
hora es de aguas mayores.


Gloria Fuertes

NUCLEAR MARAVILLOSA


(Pero sólo dentro de las fronteras de la patria. Los demás, que se jodan).

SAN MIGUEL DE ARALAR, NAVARRA



Imagen encontrada aquí.

2014/10/27

DIFÍCIL ES ECHARLE GRACIA A LA DESGRACIA, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES,

DIFÍCIL ES ECHARLE GRACIA A LA DESGRACIA

Difícil es echarle gracia a la desgracia
y es necesaria mucha audacia
que pájaro que vive sin alpiste
de todo lo que pasa se haga un chiste
echándole gracia a la desgracia.

Ser humorista, peor que picar piedra,
hay que nadar al biés contra corriente
se choca con la mueca de la gente
(que mientras todo sube
es muy difícil que la sonrisa baje).
Y no hay bufón ni paje
que se atreva
a subir la escalera sin peldaños.
Humorista es caerse
y no mostrar el daño,
hacer una pirueta de poeta,
tener frío
quitarse la chaqueta
y dársela al helado.
Ser humorista es como ser cristiano.

El humorista
está en la negra lista
(he oído decir que les persiguen).

OFFICIUM DEFUNCTORUM, DE TOMAS LUIS DE VICTORIA


JARA EN ALMADÉN, CIUDAD REAL


Imagen encontrada aquí.

2014/10/25

DESDE ENTONCES NO SÉ LO QUE ME DIGO, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

DESDE ENTONCES NO SÉ LO QUE ME DIGO

Mi madre era de clase media,
mi padre de clase baja,
yo de clase gratuita,
ahora de clase soñadora.

Una monja me enseñó una pierna
y yo aprendí el Sermón de la Montaña
y se lo recitaba a mis amigos
en las tabernas de Madrid.

Un miliciano me dio un bote de leche
y me pedía a cambio cuatro cosas,
yo me fui con el bote escupiendo
cuatro palabras bajo la metralla.

La guerra la pasé pasando hambre,
la guerra la pasé "pasando" sal.
Desde entonces no sé lo que me digo,
si digo poco, quiero decir más.
Me plancho la bufanda y a otra cosa.
¡Me piso la tristeza y a cantar!

2014/10/23

AVE MARÍA A OCHO VOCES, DE VICTORIA


LA GENTE DICE, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

LA GENTE DICE

La gente dice:
"pobres tiene que haber siempre"
y se quedan tan anchos
tan estrechos de miras,
tan vacíos de espíritu,
tan llenos de comodidad.

Yo aseguro
con emoción
que en un próximo futuro
sólo habrá pobres de vocación.

SE SUICIDÓ LA ESTATUA DEL DICTADOR, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

SE SUICIDÓ LA ESTATUA DEL DICTADOR

Se suicidó
la estatua del dictador.
La estatua vivía en el centro del estanque.
Una noche de viento
la estatua se lanzó al agua.
La estatua del dictador
murió ahogada.

Sólo las gaviotas la echaron de menos.

2014/10/22

POR LLANES, ASTURIAS


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He comenzado "Instrucciones para un descenso al infierno", de Doris Lessing. Elegí la autora a instancias de Mertxe, y el libro porque hace poco leí "Las ranas" de Aristófanes, y deseo continuar con el mismo tema.

PARQUE NATURAL DE LEVANTE, MALLORCA



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LA TRANQUILIDAD

El número más sensacional del circo nacional. Los encausados aparecen tranquilos, relajados:

- Son héroes que, a pesar de sus virtudes, afrontan un mal momento. Han hecho lo que podían y debían. Son admirados por sus iguales (somos tantos)... ¡Ay, esa vida aventurera del pirata!

- Todo ha estado siempre pactado. No se verán en la calle como esos desgraciados del estulto populacho que se suicidan.

2014/10/21

SINFONÍA Nº9, COMPLETA, DE ANTON BRUCKNER


ISLA DEL CASTRO, SANTA CRUZ DE BEZANA, CANTABRIA





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"... Octubre, en nuestras costas, es el verdadero principio del otoño; cuando la tierra empieza a enfriarse, el mar sigue templado.

En estos días tranquilos, suaves, de temperatura benigna, se pueden pasar las horas dulcemente contemplando el mar. Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa; el sol cabrillea sobre las espumas y, al anochecer, algún delfín destaca su cuerpo y sus aletas negras en el agua..."

de Las inquietudes de Xanti Andía, de Pío Baroja

2014/10/17

XII LA PÚA, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

XII LA PÚA

Entrando en la dehesa de los Caballos, Platero ha comenzado a cojear. Me he echado al suelo…

—Pero, hombre, ¿qué te pasa?

Platero ha dejado la mano derecha un poco levantada, mostrando la ranilla, sin fuerza y sin peso, sin tocar casi con el casco la arena ardiente del camino.

Con una solicitud mayor, sin duda, que la del viejo Darbón, su médico, le he doblado la mano y le he mirado la ranilla roja. Una púa larga y verde, de naranjo sano, está clavada en ella como un redondo puñalillo de esmeralda. Estremecido del dolor de Platero, he tirado de la púa; y me lo he llevado al pobre al arroyo de los lirios amarillos, para que el agua corriente le lama, con su larga lengua pura, la heridilla.

Después hemos seguido hacia la mar blanca, yo delante, él detrás, cojeando todavía y dándome suaves topadas en la espalda…

2014/10/16

TIRA CÓMICA LINGÜÍSTICA


Lástima que no "la saya" también en castellano.

En realidad no se trata de un pleonasmo. Una cocina suele tener más de una puerta: por una nos ADENTRAMOS en la casa, y por otra SALIMOS de la casa. Es fuera de la casa adonde le manda la cocinera, y adonde, de hecho, va Rex, que ha comprendido bien, en las dos ocasiones.

XI EL MORIDERO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

XI EL MORIDERO

Tú, si te mueres antes que yo, no irás, Platero mío, en el carrillo del pregonero, a la marisma inmensa, ni al barranco del camino de los montes, como los otros pobres burros, como los caballos y los perros que no tienen quien los quiera. No serán, descarnadas y sangrientas tus costillas por los cuervos —tal la espina de un barco sobre el ocaso grana—, el espectáculo feo de los viajantes de comercio que van a la estación de San Juan en el coche de las seis; ni, hinchado y rígido entre las almejas podridas de la gavia, el susto de los niños que, temerarios y curiosos, se asoman al borde de la cuesta, cogiéndose a las ramas, cuando salen las tardes de domingo, al otoño, a comer piñones tostados por los pinares.

Vive tranquilo, Platero. Yo te enterraré al pie del pino grande y redondo del huerto de la Piña, que a ti tanto te gusta. Estarás al lado de la vida alegre y serena. Los niños jugarán y coserán las niñas en sus sillitas bajas a tu lado. Sabrás los versos que la soledad me traiga. Oirás cantar a las muchachas cuando lavan en el naranjal, y el ruido de la noria será gozo y frescura de tu paz eterna. Y, todo el año, los jilgueros, los chamarices y los verderones te pondrán, en la salud perenne de la copa, un breve techo de música entre tu sueño tranquilo y el infinito cielo de azul constante de Moguer.

2014/10/14

X ¡ÁNGELUS!, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

X ¡ÁNGELUS!

Mira, Platero, qué de rosas caen por todas partes: rosas azules, rosas blancas, sin color… Diríase que el cielo se deshace en rosas. Mira cómo se me llenan de rosas la frente, los hombros, las manos… ¿Qué haré yo con tantas rosas?

—¿Sabes tú, quizá, de dónde es esta blanda flora, que yo no sé de dónde es, que enternece, cada día, el paisaje y lo deja dulcemente rosado, blanco y celeste —más rosas, más rosas—, como un cuadro de Fra Angélico, el que pintaba la gloria de rodillas?

De las siete galerías del Paraíso se creyera que tiran rosas a la tierra. Cual en una nevada tibia y vagamente colorida, se quedan las rosas en la torre, en el tejado, en los árboles. Mira: todo lo fuerte se hace, con su adorno, delicado. Más rosas, más rosas, más rosas…

Parece, Platero, mientras suena el Ángelus, que esta vida nuestra pierde su fuerza cotidiana, y que otra fuerza de adentro, más altiva, más constante y más pura, hace que todo, como en surtidores de gracia, suba a las estrellas, que se encienden ya entre las rosas… Más rosas… Tus ojos, que tú no ves, Platero, y que alzas mansamente al cielo, son dos bellas rosas.

CUARTETO EN SOL MENOR, DE CLAUDE DEBUSSY


VIAJAR

Viajar es, actualmente, ante todo, un asunto económico. Lo opuesto a ahorrar, que era lo que la sociedad y el Estado imponían a mis abuelos. Ahora toca "vivir la vida". Y la sociedad, desmemoriada y estulta, acata.

Claro que viajar es algo más. Pero sólo hasta que dejamos de aprender y disfrutar. Sólo hasta que la vida que hemos dejado comienza a desdibujarse. Porque no se pueden vivir dos vidas simultáneamente.

2014/10/13

IX LAS BREVAS, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

IX LAS BREVAS

Fue el alba neblinosa y cruda, buena para las brevas, y, con las seis, nos fuimos a comerlas a la Rica.

Aún, bajo las grandes higueras centenarias, cuyos troncos grises enlazaban en la sombra fría, como bajo una falda, sus muslos opulentos, dormitaba la noche; y las anchas hojas —que se pusieron Adán y Eva— atesoraban un fino tejido de perlillas de rocío que empalidecía su blanda verdura Desde allí dentro se veía, entre la baja esmeralda viciosa, la aurora que rosaba, más viva cada vez, los velos incolores del Oriente.

…Corríamos, locos, a ver quién llegaba antes a cada da higuera. Rociíllo cogió conmigo la primera hoja de una, en un sofoco de risas y palpitaciones «Toca aquí». Y me ponía mi mano, con la suya, en su corazón, sobre el que el pecho joven subía y bajaba como una menuda ola prisionera. Adela apenas sabía correr, gordiflona y chica, y se enfadaba desde lejos. Le arranqué a Platero unas cuantas brevas maduras y se las puse sobre el asiento de una cepa vieja, para que no se aburriera.

El tiroteo lo comenzó Adela, enfadada por su torpeza, con risas en la boca y lágrimas en los ojos. Me estrelló una breva en la frente. Seguimos Rociíllo y yo y, más que nunca por la boca, comimos brevas por los ojos, por la nariz, por las
mangas, por la nuca, en un griterío agudo y sin tregua que caía, con las brevas
desapuntadas, en las viñas frescas del amanecer. Una breva le dio a Platero, y ya fue el blanco de la locura. Como el infeliz no podía defenderse ni contestar, yo tomé su partido; y un diluvio blando y azul cruzó el aire puro, en todas direcciones, como una metralla rápida.

Un doble reír, caído y cansado, expresó desde el suelo el femenino rendimiento.

EL VIAJE DE CHIHIRO (PELÍCULA COMPLETA)



A pesar de tratarse, en última instancia, de un manga, con su poco agradable lastre de estereotipos repetidos hasta el hastío, la influencia de corrientes estéticas como el surrealismo, tan del gusto de los japoneses, hacen interesantes algunas partes.

En los cuentos japoneses, como en la antiguos mitos griegos, los protagonistas están por completo a merced del capricho de las divinidades. No hay virtudes que valgan.

El final de esta película está relacionado con el mito de Orfeo y Eurídice (no mirar atrás hasta haber salido de los infiernos).

2014/10/12

VIII JUDAS, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

VIII JUDAS

¡No te asustes, hombre! ¿Qué te pasa? Vamos, quietecito. Es que están matando a Judas, tonto. Sí. Están matando a Judas. Tenían puesto uno en el Monturrio, otro en la calle de Enmedio; otro ahí. En el Pozo del Concejo. Yo los vi anoche, fijos como por una fuerza sobrenatural en el aire, invisible en la oscuridad la cuerda que, de doblado a balcón. Los sostenía ¡Qué grotescas mezcolanzas de viejos sombreros de copa y mangas de mujer, de caretas de ministros y miriñaques, bajo las estrellas serenas! Los perros les ladraban sin irse del todo, y los caballos, recelosos, no querían pasar bajo ellos…

Ahora las campanas dicen. Platero, que el velo del altar mayor se ha roto. No creo que haya quedado escopeta en el pueblo sin disparar a Judas Hasta aquí llega el olor de la pólvora ¡Otro tiro! ¡Otro!

…Sólo que Judas, hoy, Platero, es el diputado, o la maestra, o el forense, o el recaudador, o el alcalde, o la comadrona; y cada hombre descarga su escopeta cobarde, hecho niño, esta mañana del Sábado Santo, contra el que tiene su odio, en una superposición de vagos y absurdos simulacros primaverales.

2014/10/10

VII EL LOCO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

VII EL LOCO

Vestido de luto, con mi barba nazarena y mi breve sombrero negro, debo cobrar un extraño aspecto cabalgando en la blandura gris de Platero.

Cuando, yendo a las viñas, cruzo las últimas calles, blancas de cal con sol, los chiquillos gitanos, aceitosos y peludos, fuera de los harapos verdes, rojos y amarillos, las tensas barrigas tostadas. Corren detrás de nosotros. Chillando largamente:

—¡El loco! ¡El loco! ¡El loco!

…Delante “está el campo, ya verde. Frente al cielo inmenso y puro, de un incendiado añil, mis ojos —¡tan lejos de mis oídos! —se abren noblemente, recibiendo en su calma esa placidez sin nombre, esa serenidad armoniosa y divina que vive en el sinfín del horizonte…

Y quedan, allá lejos, por las altas eras, unos agudos gritos, velados finamente entrecortados, jadeantes, aburridos:

—¡El lo… co! ¡El lo… co!

POR LA COMARCA DE OMAÑA, LEÓN



Imagen encontrada aquí.

2014/10/09

VI LA MIGA, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

VI LA MIGA

Si tú vinieras, Platero, con los demás niños, a la miga, aprenderías el a, b, c, y escribirías palotes. Sabrías tanto como el burro de las Figuras de cera —el amigo de la Sirenita del Mar, que aparece coronado de flores de trapo, por el cristal que muestra a ella, rosa toda, carne y oro, en su verde elemento—; más que el médico y el cura de Palos, Platero.

Pero, aunque no tienes más que cuatro años, ¡eres tan grandote y tan poco fino! ¿En qué sillita te ibas a sentar tú, en qué mesa ibas tú a escribir, qué cartilla ni qué pluma te bastarían, en qué lugar del corro ibas a cantar, di, el Credo?

No. Doña Domitila —de hábito de Padre Jesús Nazareno, morado todo con el cordón amarillo, igual que Reyes, el besuguero— te tendría, a lo mejor, dos horas de rodillas en un rincón del patio de los plátanos, o te daría con su larga caña seca en las manos, o se comería la carne de membrillo de tu merienda, o te pondría un papel ardiendo bajo el rabo y tan coloradas y tan calientes las orejas como se le ponen al hijo del aperador cuando va a llover…

No, Platero, no. Vente tú conmigo. Yo te enseñaré las flores y las estrellas. Y no se reirán de ti como de un niño torpón, ni te pondrán, cual si fueras lo que ellos llaman un burro, el gorro de los ojos grandes ribeteados de añil y almagra, como los de las barcas del río, con dos orejas dobles que las tuyas.

V ESCALOFRÍO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

V ESCALOFRÍO

La luna viene con nosotros, grande, redonda, pura. En los prados soñolientos se ven, vagamente, no sé qué cabras negras, entre las zarzamoras… Alguien se esconde, tácito, a nuestro pasar… Sobre el vallado, un almendro inmenso, níveo de flor y de luna, revuelta la copa con una nube blanca, cobija el camino asaeteado de estrellas de marzo… Un olor penetrante a naranjas…, humedad y silencio… La cañada de las Brujas…

—¡Platero, qué… frío!

Platero, no sé si con su miedo o con el mío, trota, entra en el arroyo, pisa la luna y la hace pedazos. Es como si un enjambre de claras rosas de cristal se enredara, queriendo retenerlo, a su trote…

Y trota Platero, cuesta arriba, encogida la grupa cual si alguien le fuese a alcanzar, sintiendo ya la tibieza suave, que parece que nunca llega, del pueblo que se acerca…

2014/10/08

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO (PELÍCULA COMPLETA V.O.)

http://filmovi.infopult.net/online-film/sa-prevodom/9-4910/The-Spy-Who-Came-in-from-the-Cold-1965

Pinchando en la imagen puede accederse a una versión original de esta película.

He comprobado que el enlace es conflictivo... Quizá en esta página tengáis más suerte:

http://dir.alluc.to/movies/watch-the-spy-who-came-in-from-the-cold-1965-online/223604.html

2014/10/07

IV EL ECLIPSE, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

IV EL ECLIPSE

Nos metimos las manos en los bolsillos, sin querer, y la frente sintió el fino aleteo de la sombra fresca, igual que cuando se entra en un pinar espeso. Las gallinas se fueron recogiendo en su escalera amparada, una a una. Alrededor, el campo enlutó su verde, cual si el velo morado del altar mayor lo cobijase. Se vio, blanco, el mar lejano, y algunas estrellas lucieron, pálidas. ¡Cómo iban trocando blancura por blancura las azoteas! Los que estábamos en ellas nos gritábamos cosas de ingenio mejor o peor, pequeños y oscuros en aquel silencio reducido del eclipse.

Mirábamos el sol con todo: con los gemelos de teatro, con el anteojo de larga vista, con una botella, con un cristal ahumado; y desde todas partes: desde el mirador, desde la escalera del corral, desde la ventana del granero, desde la cancela del patio, por sus cristales granas y azules…

Al ocultarse el sol que un momento antes, todo lo hacía dos, tres, cien veces más grande y mejor con sus complicaciones de luz y oro, todo, sin la transición larga del crepúsculo, lo dejaba solo y pobre, como si hubiera cambiado onzas primero y luego plata por cobre. Era el pueblo como un perro chico, mohoso y ya sin cambio. ¡Qué tristes y qué pequeñas las calles, las plazas, la torre, los caminos de los montes!

Platero parecía, allá en el corral, un burro menos verdadero, diferente y recortado; otro burro…

PIRÁMIDE DE JAUARA



Otra pirámide de Amenemhat III; ésta en Jauara.

Imágen encontrada aquí.

FRAGMENTO DE LAS RANAS, DE ARISTÓFANES

"... ESQUILO
Sí, basta. Ahora quiero traer una balanza, pues es el único medio de aquilatar el valor de nuestra poesía y calcular el peso de nuestras palabras.

BACO 
Vamos, venid. Me veo reducido a vender por libras el numen de los poetas, como si fuese queso.

CORO 
Las gentes de talento son muy ingeniosas. Es ésta una idea peregrina, admirable y extraña que antes a nadie se le había ocurrido. Yo, si alguno me lo hubiese contado, no le hubiera dado crédito pensando que deliraba.

BACO 
Ea, acercaos a los platillos...

ESQUILO Y EURÍPIDES 
Ya estamos.

BACO 
Recitad teniéndolos cogidos, cada uno un verso, y no los soltéis hasta que yo diga: ¡Cucú!

ESQUILO Y EURÍPIDES 
Ya están cogidos.

BACO 
Decid ya un verso sobre la balanza.

EURÍPIDES 
¡Oh, si el Argos jamás volado hubiera!...

ESQUILO 
¡Oh río Esperquio! ¡oh pastos de los toros!...

BACO 
¡Cucú! Soltad. ¡Oh! el verso de Esquilo baja mucho más.

EURÍPIDES 
¿Por qué?

BACO 
Porque, a ejemplo de los vendedores de lana, ha mojado su verso, poniendo en él un río, y tú lo has aligerado poniéndole alas..."


Fragmento de Las ranas, de Aristófanes, traducido por un autor desconocido (con leísmo, ya corregido). La obra tiene la friolera de 2400 años, pero su humor es igual al nuestro.

2014/10/06

III JUEGOS DEL ANOCHECER, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

III JUEGOS DEL ANOCHECER

Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, ateridos, por la oscuridad morada de la calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo…

Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes:

—Mi pare tie un reló e plata.

—Y er mío, un cabayo.

—Y er mío, una ejcopeta.

Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará a la miseria… El corro, luego. Entre tanta negrura, una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa:

Yo soy laaa viudita
del Condeee de Oréé…

… ¡Sí, sí! ¡Cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.

—Vamos, Platero…

L'ATALANTE, DE JEAN VIGO

2014/10/05

II MARIPOSAS BLANCAS, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

II MARIPOSAS BLANCAS

La noche cae, brumosa ya y morada. Vagas claridades malvas y verdes perduran tras la torre de la iglesia. El camino sube, lleno de sombras, de campanillas, de fragancia de hierba, de canciones, de cansancio y de anhelo. De pronto, un hombre oscuro, con una gorra y un pincho, roja un instante la cara fea por la luz del cigarro, baja a nosotros de una casucha miserable, perdida entre sacas de carbón. Platero se amedrenta.

—¿Ba argo?

—Vea usted… Mariposas blancas…

El hombre quiere clavar su pincho de hierro en el seroncillo, y no lo evito. Abro la alforja y él no ve nada. Y el alimento ideal pasa, libre y cándido, sin pagar su tributo a los Consumos…

2014/10/04

I PLATERO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

I PLATERO


Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

 

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: ¿Platero? y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal…

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel…
 
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:

—Tien’ asero…

Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

2014/10/03

CAÑADA REAL, SALAMANCA



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REBAÑOS DE SOMBRAS



Vagan rebaños de sombras
sobre el ganado que pace
Delgadas figuras de hombre,
atentas estampas de canes
se dibujan sobre el valle.

Vizcayado

SERRA DEL VENTÓS, ALICANTE



Imagen encontrada aquí.

2014/09/29

PLACE VENDOME



Es la tercera vez que veo esta elegante película, y creo que, por fin, he entendido todo lo que sucede. Para mí es un guión de una notable complejidad, que en un principio no me gustó. Ahora, sin embargo, me parece de lo mejor que he visto.

Siento proponerla con este doblaje tan extraño (es, por tanto, sólo una invitación), pero no he encontrado nada más en la red. Sólo por las imágenes (de la extraordinaria Deneuve) ya merecería la pena.

2014/09/28

POÉTICA, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

POÉTICA

Si hay poetas que escriben bien
y no dicen nada
es que no escriben bien.
Lo afirma Gloria Fuertes.


Gloria Fuertes

DOS CHOPOS VIEJOS



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2014/09/27

DIABLITO DE MI GUARDA, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

DIABLITO DE MI GUARDA

Inquieta compañía,
líbrame del mal
de noche y de día.

Tú puedes.

No digo que te vayas
digo que te quedes.

Diablito de mi guarda,
te comprendo y te comprendería
(en el fondo quieres ser
mi ángel de la guarda
y por eso le envidias).

Diablito de mi guarda
misteriosa compañía,
nadie te quiere
nadie te estima.

Por eso haces el mal
para hacerte notar.

Diablito de mi guarda
estar solo
es tu infierno...
Si vienes a visitarme,
te peinaré los cuernos.


Gloria Fuertes

2014/09/26

EL HOMBRE QUE SABÍA LA FECHA DE SU MUERTE, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

EL HOMBRE QUE SABÍA LA FECHA DE SU MUERTE

Sabía la fecha de su muerte.
La sabía,
el 31 de diciembre de ese mismo año.
Lo tenía todo previsto, organizado.

¡Ostras!, cenó,
Se puso el traje nuevo
y se fue al cotillón de barra libre.
Cuando el ruido,
las voces, las risas
eran insoportables
salió de la discoteca.

La gente daba zambombazos,
tocaba trompetas,
gritaba a lo loco,
el hombre meditaba a lo cuerdo.
Apenas bebió, ¿para qué?
Llegó a su casa.
Sacó el perro a la terraza.
Apagó la luz,
encendió el gas
y dejó escrito:
"No aguanto un año más,
el 31 de diciembre
culpo a todos de mi muerte."

Gloria Fuertes

EL VERANO DE KIKUJIRO, DE KITANO TAKESHI (PELÍCULA COMPLETA)



Ya sabéis: hay que cerrar las consabidas ventanas publicitarias.

YO SOY ASÍ, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

YO SOY ASÍ

Yo soy así
como me estáis viendo.
Yo soy así,
con nariz pinochil,
con hermosa nariz
(de pequeña no podía
jugar al "orí").
Flequillo y entrecejo
acusado
-no me acuso de haber amado.
Vestida de soltera,
mi moda es no ir a la moda,
mi guerra es no ir a la guerra.
Soy más pacifista que artista
más humanista que feminista,
más alta que baja,
mis músculos
más fuertes que García.

Soy tímida y no lo parece,
soy poeta y sí lo parece,
soy gorda y sí lo parece,
soy soltera y no lo parece,
soy viuda y sí lo parece,
soy una niña y no lo parece.

Soy así...
Como me estáis leyendo.

Gloria Fuertes

2014/09/25

DESDE MI ABANDONORIO, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

DESDE MI ABANDONORIO

A los que os quedáis en casa
como yo -tantas tardes-,
os cuento estas cosas,
como otra película
para cuando se os acaba la televisión.

Al leer estos versos que me pasan,
no os sentiréis tan solos.
Y así yo, desde mi abandonorio,
me sentiré peinada.

Gloria Fuertes