2014/10/17

XII LA PÚA, DE PLAYERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

XII LA PÚA

Entrando en la dehesa de los Caballos, Platero ha comenzado a cojear. Me he echado al suelo…

—Pero, hombre, ¿qué te pasa?

Platero ha dejado la mano derecha un poco levantada, mostrando la ranilla, sin fuerza y sin peso, sin tocar casi con el casco la arena ardiente del camino.

Con una solicitud mayor, sin duda, que la del viejo Darbón, su médico, le he doblado la mano y le he mirado la ranilla roja. Una púa larga y verde, de naranjo sano, está clavada en ella como un redondo puñalillo de esmeralda. Estremecido del dolor de Platero, he tirado de la púa; y me lo he llevado al pobre al arroyo de los lirios amarillos, para que el agua corriente le lama, con su larga lengua pura, la heridilla.

Después hemos seguido hacia la mar blanca, yo delante, él detrás, cojeando todavía y dándome suaves topadas en la espalda…

2014/10/16

TIRA CÓMICA LINGÜÍSTICA


Lástima que no "la saya" también en castellano.

En realidad no se trata de un pleonasmo. Una cocina suele tener más de una puerta: por una nos ADENTRAMOS en la casa, y por otra SALIMOS de la casa. Es fuera de la casa adonde le manda la cocinera, y adonde, de hecho, va Rex, que ha comprendido bien, en las dos ocasiones.

XI EL MORIDERO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

XI EL MORIDERO

Tú, si te mueres antes que yo, no irás, Platero mío, en el carrillo del pregonero, a la marisma inmensa, ni al barranco del camino de los montes, como los otros pobres burros, como los caballos y los perros que no tienen quien los quiera. No serán, descarnadas y sangrientas tus costillas por los cuervos —tal la espina de un barco sobre el ocaso grana—, el espectáculo feo de los viajantes de comercio que van a la estación de San Juan en el coche de las seis; ni, hinchado y rígido entre las almejas podridas de la gavia, el susto de los niños que, temerarios y curiosos, se asoman al borde de la cuesta, cogiéndose a las ramas, cuando salen las tardes de domingo, al otoño, a comer piñones tostados por los pinares.

Vive tranquilo, Platero. Yo te enterraré al pie del pino grande y redondo del huerto de la Piña, que a ti tanto te gusta. Estarás al lado de la vida alegre y serena. Los niños jugarán y coserán las niñas en sus sillitas bajas a tu lado. Sabrás los versos que la soledad me traiga. Oirás cantar a las muchachas cuando lavan en el naranjal, y el ruido de la noria será gozo y frescura de tu paz eterna. Y, todo el año, los jilgueros, los chamarices y los verderones te pondrán, en la salud perenne de la copa, un breve techo de música entre tu sueño tranquilo y el infinito cielo de azul constante de Moguer.

2014/10/14

X ¡ÁNGELUS!, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

X ¡ÁNGELUS!

Mira, Platero, qué de rosas caen por todas partes: rosas azules, rosas blancas, sin color… Diríase que el cielo se deshace en rosas. Mira cómo se me llenan de rosas la frente, los hombros, las manos… ¿Qué haré yo con tantas rosas?

—¿Sabes tú, quizá, de dónde es esta blanda flora, que yo no sé de dónde es, que enternece, cada día, el paisaje y lo deja dulcemente rosado, blanco y celeste —más rosas, más rosas—, como un cuadro de Fra Angélico, el que pintaba la gloria de rodillas?

De las siete galerías del Paraíso se creyera que tiran rosas a la tierra. Cual en una nevada tibia y vagamente colorida, se quedan las rosas en la torre, en el tejado, en los árboles. Mira: todo lo fuerte se hace, con su adorno, delicado. Más rosas, más rosas, más rosas…

Parece, Platero, mientras suena el Ángelus, que esta vida nuestra pierde su fuerza cotidiana, y que otra fuerza de adentro, más altiva, más constante y más pura, hace que todo, como en surtidores de gracia, suba a las estrellas, que se encienden ya entre las rosas… Más rosas… Tus ojos, que tú no ves, Platero, y que alzas mansamente al cielo, son dos bellas rosas.

CUARTETO EN SOL MENOR, DE CLAUDE DEBUSSY


VIAJAR

Viajar es, actualmente, ante todo, un asunto económico. Lo opuesto a ahorrar, que era lo que la sociedad y el Estado imponían a mis abuelos. Ahora toca "vivir la vida". Y la sociedad, desmemoriada y estulta, acata.

Claro que viajar es algo más. Pero sólo hasta que dejamos de aprender y disfrutar. Sólo hasta que la vida que hemos dejado comienza a desdibujarse. Porque no se pueden vivir dos vidas simultáneamente.

2014/10/13

IX LAS BREVAS, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

IX LAS BREVAS

Fue el alba neblinosa y cruda, buena para las brevas, y, con las seis, nos fuimos a comerlas a la Rica.

Aún, bajo las grandes higueras centenarias, cuyos troncos grises enlazaban en la sombra fría, como bajo una falda, sus muslos opulentos, dormitaba la noche; y las anchas hojas —que se pusieron Adán y Eva— atesoraban un fino tejido de perlillas de rocío que empalidecía su blanda verdura Desde allí dentro se veía, entre la baja esmeralda viciosa, la aurora que rosaba, más viva cada vez, los velos incolores del Oriente.

…Corríamos, locos, a ver quién llegaba antes a cada da higuera. Rociíllo cogió conmigo la primera hoja de una, en un sofoco de risas y palpitaciones «Toca aquí». Y me ponía mi mano, con la suya, en su corazón, sobre el que el pecho joven subía y bajaba como una menuda ola prisionera. Adela apenas sabía correr, gordiflona y chica, y se enfadaba desde lejos. Le arranqué a Platero unas cuantas brevas maduras y se las puse sobre el asiento de una cepa vieja, para que no se aburriera.

El tiroteo lo comenzó Adela, enfadada por su torpeza, con risas en la boca y lágrimas en los ojos. Me estrelló una breva en la frente. Seguimos Rociíllo y yo y, más que nunca por la boca, comimos brevas por los ojos, por la nariz, por las
mangas, por la nuca, en un griterío agudo y sin tregua que caía, con las brevas
desapuntadas, en las viñas frescas del amanecer. Una breva le dio a Platero, y ya fue el blanco de la locura. Como el infeliz no podía defenderse ni contestar, yo tomé su partido; y un diluvio blando y azul cruzó el aire puro, en todas direcciones, como una metralla rápida.

Un doble reír, caído y cansado, expresó desde el suelo el femenino rendimiento.

EL VIAJE DE CHIHIRO (PELÍCULA COMPLETA)



A pesar de tratarse, en última instancia, de un manga, con su poco agradable lastre de estereotipos repetidos hasta el hastío, la influencia de corrientes estéticas como el surrealismo, tan del gusto de los japoneses, hacen interesantes algunas partes.

En los cuentos japoneses, como en la antiguos mitos griegos, los protagonistas están por completo a merced del capricho de las divinidades. No hay virtudes que valgan.

El final de esta película está relacionado con el mito de Orfeo y Eurídice (no mirar atrás hasta haber salido de los infiernos).

2014/10/12

VIII JUDAS, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

VIII JUDAS

¡No te asustes, hombre! ¿Qué te pasa? Vamos, quietecito. Es que están matando a Judas, tonto. Sí. Están matando a Judas. Tenían puesto uno en el Monturrio, otro en la calle de Enmedio; otro ahí. En el Pozo del Concejo. Yo los vi anoche, fijos como por una fuerza sobrenatural en el aire, invisible en la oscuridad la cuerda que, de doblado a balcón. Los sostenía ¡Qué grotescas mezcolanzas de viejos sombreros de copa y mangas de mujer, de caretas de ministros y miriñaques, bajo las estrellas serenas! Los perros les ladraban sin irse del todo, y los caballos, recelosos, no querían pasar bajo ellos…

Ahora las campanas dicen. Platero, que el velo del altar mayor se ha roto. No creo que haya quedado escopeta en el pueblo sin disparar a Judas Hasta aquí llega el olor de la pólvora ¡Otro tiro! ¡Otro!

…Sólo que Judas, hoy, Platero, es el diputado, o la maestra, o el forense, o el recaudador, o el alcalde, o la comadrona; y cada hombre descarga su escopeta cobarde, hecho niño, esta mañana del Sábado Santo, contra el que tiene su odio, en una superposición de vagos y absurdos simulacros primaverales.

2014/10/10

VII EL LOCO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

VII EL LOCO

Vestido de luto, con mi barba nazarena y mi breve sombrero negro, debo cobrar un extraño aspecto cabalgando en la blandura gris de Platero.

Cuando, yendo a las viñas, cruzo las últimas calles, blancas de cal con sol, los chiquillos gitanos, aceitosos y peludos, fuera de los harapos verdes, rojos y amarillos, las tensas barrigas tostadas. Corren detrás de nosotros. Chillando largamente:

—¡El loco! ¡El loco! ¡El loco!

…Delante “está el campo, ya verde. Frente al cielo inmenso y puro, de un incendiado añil, mis ojos —¡tan lejos de mis oídos! —se abren noblemente, recibiendo en su calma esa placidez sin nombre, esa serenidad armoniosa y divina que vive en el sinfín del horizonte…

Y quedan, allá lejos, por las altas eras, unos agudos gritos, velados finamente entrecortados, jadeantes, aburridos:

—¡El lo… co! ¡El lo… co!

POR LA COMARCA DE OMAÑA, LEÓN



Imagen encontrada aquí.

2014/10/09

VI LA MIGA, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

VI LA MIGA

Si tú vinieras, Platero, con los demás niños, a la miga, aprenderías el a, b, c, y escribirías palotes. Sabrías tanto como el burro de las Figuras de cera —el amigo de la Sirenita del Mar, que aparece coronado de flores de trapo, por el cristal que muestra a ella, rosa toda, carne y oro, en su verde elemento—; más que el médico y el cura de Palos, Platero.

Pero, aunque no tienes más que cuatro años, ¡eres tan grandote y tan poco fino! ¿En qué sillita te ibas a sentar tú, en qué mesa ibas tú a escribir, qué cartilla ni qué pluma te bastarían, en qué lugar del corro ibas a cantar, di, el Credo?

No. Doña Domitila —de hábito de Padre Jesús Nazareno, morado todo con el cordón amarillo, igual que Reyes, el besuguero— te tendría, a lo mejor, dos horas de rodillas en un rincón del patio de los plátanos, o te daría con su larga caña seca en las manos, o se comería la carne de membrillo de tu merienda, o te pondría un papel ardiendo bajo el rabo y tan coloradas y tan calientes las orejas como se le ponen al hijo del aperador cuando va a llover…

No, Platero, no. Vente tú conmigo. Yo te enseñaré las flores y las estrellas. Y no se reirán de ti como de un niño torpón, ni te pondrán, cual si fueras lo que ellos llaman un burro, el gorro de los ojos grandes ribeteados de añil y almagra, como los de las barcas del río, con dos orejas dobles que las tuyas.

V ESCALOFRÍO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

V ESCALOFRÍO

La luna viene con nosotros, grande, redonda, pura. En los prados soñolientos se ven, vagamente, no sé qué cabras negras, entre las zarzamoras… Alguien se esconde, tácito, a nuestro pasar… Sobre el vallado, un almendro inmenso, níveo de flor y de luna, revuelta la copa con una nube blanca, cobija el camino asaeteado de estrellas de marzo… Un olor penetrante a naranjas…, humedad y silencio… La cañada de las Brujas…

—¡Platero, qué… frío!

Platero, no sé si con su miedo o con el mío, trota, entra en el arroyo, pisa la luna y la hace pedazos. Es como si un enjambre de claras rosas de cristal se enredara, queriendo retenerlo, a su trote…

Y trota Platero, cuesta arriba, encogida la grupa cual si alguien le fuese a alcanzar, sintiendo ya la tibieza suave, que parece que nunca llega, del pueblo que se acerca…

2014/10/08

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO (PELÍCULA COMPLETA V.O.)

http://filmovi.infopult.net/online-film/sa-prevodom/9-4910/The-Spy-Who-Came-in-from-the-Cold-1965

Pinchando en la imagen puede accederse a una versión original de esta película.

He comprobado que el enlace es conflictivo... Quizá en esta página tengáis más suerte:

http://dir.alluc.to/movies/watch-the-spy-who-came-in-from-the-cold-1965-online/223604.html

2014/10/07

IV EL ECLIPSE, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

IV EL ECLIPSE

Nos metimos las manos en los bolsillos, sin querer, y la frente sintió el fino aleteo de la sombra fresca, igual que cuando se entra en un pinar espeso. Las gallinas se fueron recogiendo en su escalera amparada, una a una. Alrededor, el campo enlutó su verde, cual si el velo morado del altar mayor lo cobijase. Se vio, blanco, el mar lejano, y algunas estrellas lucieron, pálidas. ¡Cómo iban trocando blancura por blancura las azoteas! Los que estábamos en ellas nos gritábamos cosas de ingenio mejor o peor, pequeños y oscuros en aquel silencio reducido del eclipse.

Mirábamos el sol con todo: con los gemelos de teatro, con el anteojo de larga vista, con una botella, con un cristal ahumado; y desde todas partes: desde el mirador, desde la escalera del corral, desde la ventana del granero, desde la cancela del patio, por sus cristales granas y azules…

Al ocultarse el sol que un momento antes, todo lo hacía dos, tres, cien veces más grande y mejor con sus complicaciones de luz y oro, todo, sin la transición larga del crepúsculo, lo dejaba solo y pobre, como si hubiera cambiado onzas primero y luego plata por cobre. Era el pueblo como un perro chico, mohoso y ya sin cambio. ¡Qué tristes y qué pequeñas las calles, las plazas, la torre, los caminos de los montes!

Platero parecía, allá en el corral, un burro menos verdadero, diferente y recortado; otro burro…

PIRÁMIDE DE JAUARA



Otra pirámide de Amenemhat III; ésta en Jauara.

Imágen encontrada aquí.

FRAGMENTO DE LAS RANAS, DE ARISTÓFANES

"... ESQUILO
Sí, basta. Ahora quiero traer una balanza, pues es el único medio de aquilatar el valor de nuestra poesía y calcular el peso de nuestras palabras.

BACO 
Vamos, venid. Me veo reducido a vender por libras el numen de los poetas, como si fuese queso.

CORO 
Las gentes de talento son muy ingeniosas. Es ésta una idea peregrina, admirable y extraña que antes a nadie se le había ocurrido. Yo, si alguno me lo hubiese contado, no le hubiera dado crédito pensando que deliraba.

BACO 
Ea, acercaos a los platillos...

ESQUILO Y EURÍPIDES 
Ya estamos.

BACO 
Recitad teniéndolos cogidos, cada uno un verso, y no los soltéis hasta que yo diga: ¡Cucú!

ESQUILO Y EURÍPIDES 
Ya están cogidos.

BACO 
Decid ya un verso sobre la balanza.

EURÍPIDES 
¡Oh, si el Argos jamás volado hubiera!...

ESQUILO 
¡Oh río Esperquio! ¡oh pastos de los toros!...

BACO 
¡Cucú! Soltad. ¡Oh! el verso de Esquilo baja mucho más.

EURÍPIDES 
¿Por qué?

BACO 
Porque, a ejemplo de los vendedores de lana, ha mojado su verso, poniendo en él un río, y tú lo has aligerado poniéndole alas..."


Fragmento de Las ranas, de Aristófanes, traducido por un autor desconocido (con leísmo, ya corregido). La obra tiene la friolera de 2400 años, pero su humor es igual al nuestro.

2014/10/06

III JUEGOS DEL ANOCHECER, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

III JUEGOS DEL ANOCHECER

Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, ateridos, por la oscuridad morada de la calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo…

Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes:

—Mi pare tie un reló e plata.

—Y er mío, un cabayo.

—Y er mío, una ejcopeta.

Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará a la miseria… El corro, luego. Entre tanta negrura, una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa:

Yo soy laaa viudita
del Condeee de Oréé…

… ¡Sí, sí! ¡Cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.

—Vamos, Platero…

L'ATALANTE, DE JEAN VIGO

2014/10/05

II MARIPOSAS BLANCAS, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

II MARIPOSAS BLANCAS

La noche cae, brumosa ya y morada. Vagas claridades malvas y verdes perduran tras la torre de la iglesia. El camino sube, lleno de sombras, de campanillas, de fragancia de hierba, de canciones, de cansancio y de anhelo. De pronto, un hombre oscuro, con una gorra y un pincho, roja un instante la cara fea por la luz del cigarro, baja a nosotros de una casucha miserable, perdida entre sacas de carbón. Platero se amedrenta.

—¿Ba argo?

—Vea usted… Mariposas blancas…

El hombre quiere clavar su pincho de hierro en el seroncillo, y no lo evito. Abro la alforja y él no ve nada. Y el alimento ideal pasa, libre y cándido, sin pagar su tributo a los Consumos…

2014/10/04

I PLATERO, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

I PLATERO


Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

 

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: ¿Platero? y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal…

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel…
 
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:

—Tien’ asero…

Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

2014/10/03

CAÑADA REAL, SALAMANCA



Imagen encontrada aquí.

REBAÑOS DE SOMBRAS



Vagan rebaños de sombras
sobre el ganado que pace
Delgadas figuras de hombre,
atentas estampas de canes
se dibujan sobre el valle.

Vizcayado

SERRA DEL VENTÓS, ALICANTE



Imagen encontrada aquí.

2014/09/29

PLACE VENDOME



Es la tercera vez que veo esta elegante película, y creo que, por fin, he entendido todo lo que sucede. Para mí es un guión de una notable complejidad, que en un principio no me gustó. Ahora, sin embargo, me parece de lo mejor que he visto.

Siento proponerla con este doblaje tan extraño (es, por tanto, sólo una invitación), pero no he encontrado nada más en la red. Sólo por las imágenes (de la extraordinaria Deneuve) ya merecería la pena.

2014/09/28

POÉTICA, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

POÉTICA

Si hay poetas que escriben bien
y no dicen nada
es que no escriben bien.
Lo afirma Gloria Fuertes.


Gloria Fuertes

DOS CHOPOS VIEJOS



Imagen encontrada aquí.

2014/09/27

DIABLITO DE MI GUARDA, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

DIABLITO DE MI GUARDA

Inquieta compañía,
líbrame del mal
de noche y de día.

Tú puedes.

No digo que te vayas
digo que te quedes.

Diablito de mi guarda,
te comprendo y te comprendería
(en el fondo quieres ser
mi ángel de la guarda
y por eso le envidias).

Diablito de mi guarda
misteriosa compañía,
nadie te quiere
nadie te estima.

Por eso haces el mal
para hacerte notar.

Diablito de mi guarda
estar solo
es tu infierno...
Si vienes a visitarme,
te peinaré los cuernos.


Gloria Fuertes

2014/09/26

EL HOMBRE QUE SABÍA LA FECHA DE SU MUERTE, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

EL HOMBRE QUE SABÍA LA FECHA DE SU MUERTE

Sabía la fecha de su muerte.
La sabía,
el 31 de diciembre de ese mismo año.
Lo tenía todo previsto, organizado.

¡Ostras!, cenó,
Se puso el traje nuevo
y se fue al cotillón de barra libre.
Cuando el ruido,
las voces, las risas
eran insoportables
salió de la discoteca.

La gente daba zambombazos,
tocaba trompetas,
gritaba a lo loco,
el hombre meditaba a lo cuerdo.
Apenas bebió, ¿para qué?
Llegó a su casa.
Sacó el perro a la terraza.
Apagó la luz,
encendió el gas
y dejó escrito:
"No aguanto un año más,
el 31 de diciembre
culpo a todos de mi muerte."

Gloria Fuertes

EL VERANO DE KIKUJIRO, DE KITANO TAKESHI (PELÍCULA COMPLETA)



Ya sabéis: hay que cerrar las consabidas ventanas publicitarias.

YO SOY ASÍ, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

YO SOY ASÍ

Yo soy así
como me estáis viendo.
Yo soy así,
con nariz pinochil,
con hermosa nariz
(de pequeña no podía
jugar al "orí").
Flequillo y entrecejo
acusado
-no me acuso de haber amado.
Vestida de soltera,
mi moda es no ir a la moda,
mi guerra es no ir a la guerra.
Soy más pacifista que artista
más humanista que feminista,
más alta que baja,
mis músculos
más fuertes que García.

Soy tímida y no lo parece,
soy poeta y sí lo parece,
soy gorda y sí lo parece,
soy soltera y no lo parece,
soy viuda y sí lo parece,
soy una niña y no lo parece.

Soy así...
Como me estáis leyendo.

Gloria Fuertes

2014/09/25

DESDE MI ABANDONORIO, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

DESDE MI ABANDONORIO

A los que os quedáis en casa
como yo -tantas tardes-,
os cuento estas cosas,
como otra película
para cuando se os acaba la televisión.

Al leer estos versos que me pasan,
no os sentiréis tan solos.
Y así yo, desde mi abandonorio,
me sentiré peinada.

Gloria Fuertes

2014/09/24

PRÓLOGO, DE MUJER DE VERSO EN PECHO, DE GLORIA FUERTES

PRÓLOGO

Estas palabras que agrupo
os llevan a mis ideas,
os dibujan mis emociones,
os cuentan mis sentimientos
y os confiesan mi modo de amar.

Gloria Fuertes

SATURNO EQUINOCCIAL



Los rayos del sol son paralelos al plano del ecuador de Saturno. Los "finos" anillos desaparecen a nuestra vista desde la tierra, y proyectan tan sólo una delgada línea de sombra sobre el planeta.

URBASA, NAVARRA


Imagen encontrada aquí.

2014/09/23

2014/09/18

CONTRASTA, ÁLAVA


Imagen encontrada aquí.

En el límite entre Álava y Navarra. Ese horizonte neblinoso parece indicar que el lugar es alto y frío.

2014/09/17

ACERCA DE SHOSTAKOVICH/ CUARTETO Nº8 (COMPLETO)

Es curiosa esa necesidad de verbalizar la obra de Shostakovich, bien para ponerle a caldo como compositor, bien para "reconducir" políticamente a su autor a posturas en las que no está claro que estuviera, y más raramente, para alabarlo. En esta reseña puede leerse:

"... En lo personal, excepto por esa sinfonía escuchada en la niñez y otras obras puntuales (Cuarta Sinfonía, Quinteto con piano), nunca he logrado simpatizar con la estética de Dimitri Shostakovich. Aunque presentado como un genio de la música, su aporte ha sido cuestionado por figuras tan sólidas como Pierre Boulez, que ha señalado su monotonía, lo gris de su discurso, sus préstamos y anacronismos, su vacuidad sonora, su afán de lograr efectos por repetición..."

Y pensaba, en lo que a repeticiones se refiere, en las de la tercera sinfonía de Beethoven, que aquí describen como poco atractivas para los directores:

"... La sinfonía arranca con dos imponentes acordes de toda la orquesta que dan paso al primer tema. La extraordinaria duración del movimiento (especialmente si contamos con las repeticiones que Beethoven anotó en la partitura y que hasta los años 50 del siglo pasado no se realizaban)..."

Bajo todas estas actitudes (tanto las de "rescate", como las críticas negativas) creo adivinar las exigencias de la Guerra fría.

Shostakovich es un personaje con el que, a pesar de su relevancia profesional, uno se identifica en una cierta frustración hacia el propio trabajo, e incluso la propia vida. Según cuentan en este artículo, para su decimoquinta (y última) sinfonía, Shostakovich se inspiró en el cuento de Chejov, El monje negro, en el que puede leerse lo siguiente:

"... Sí, tenía que admitir todo esto. Había sufrido y había hecho sufrir sólo para ser una mediocridad. Sí, se dio cuenta de que era una mediocridad, y lo aceptó así, pensando que cada hombre debe estar satisfecho con lo que realmente es..."

Yo tuve la suerte de que mi primera audición de una obra de Shostakovich fuera en directo, en el conservatorio Juan de Antxieta de Bilbao. Se trató, nada menos, que del cuarteto nº8, con sus melodías populares eslavas, su bajo continuo medieval, su programáticos "bombardeos", y su profunda e inquebrantable melancolía. Tras esa extraordinaria experiencia, para mí la obra del ruso ha quedado marcada por la máxima calidad, y eso es algo que ni la opinión que tuviera sobre sí mismo va a poder cambiar.


TRAJE ESPACIAL PERRUNO


Aquí Malishka, medio embutida en el suyo:


En esta crónica dedicado especialmente a Belka y Strelka, aparecen esos trajes en algunos momentos.


2014/09/13

GRAUS, HUESCA


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2014/09/09

LA NEBLINA DE TITÁN



"... Estos compuestos absorben los fotones ultravioleta del Sol, muy energéticos, y rápidamente redistribuyen la energía internamente y la vuelven a emitir en el infrarrojo cercano..."

Al parecer, sin ese aporte de energía, una parte importante de los componentes de la atmósfera se habría condensado, y ésta habría quedado límpida como, por ejemplo, la de Marte.

Noticia encontrada aquí.

AL NORTE DE TERUEL



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2014/09/08

MARATHON MAN (PELÍCULA COMPLETA)



Un poco de paciencia con una ventana flotante y otras emergentes. Cerradlas y ya está.

Esta historia se me antoja que tiene algún parecido con la de Tosca de Puccini: la fatalidad aventaja siempre en un paso a la buena fortuna, y a los espectadores parece que hasta nos falte el aliento. Pero en este caso los autores quisieron conceder que el esfuerzo (simbolizado por la carrera de maratón), cambiara las tornas en un momento dado.

Lawrence Olivier da vida al que me resulta el asesino más creíble que haya visto jamás en el cine.