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6.11.15

LA ESTRATEGIA DEL CARACOL

Leo una página de la administración pública dedicada a las repoblaciones forestales. Todavía se abandonan los autores a los delirios románticos sobre bosques nemorosos:

"... El objetivo de los trabajos de reforestación en una cuenca torrencial es invertir el proceso de degradación, ayudando a la naturaleza a evolucionar hacia un ecosistema de bosque..."

En estos planes no hay más intervención humana que la del Estado, a modo de demiurgo semidivino, que pretende la recreación de una realidad ideal, independiente del ser humano, aristotélica. Un Edén primigenio visitado tan sólo por los técnicos del correspondiente ministerio.

La "inteligencia" de la naturaleza se defiende de inciciativas como estas a nivel individual. Consiste en estarse muy quieta, como hacen las plantas y algunos animales como los caracoles, de manera que los Homo sapiens no puedan dedicarle la atención necesaria para sus fines. Pero, por desgracia, la sociedad humana, en forma de Estado tecnocrático, de empresa, o simplemente de moda, no ceja fácilmente en sus empeños.

18.4.14

LOS PIRÓMANOS DESCANSAN EN INVIERNO

No conduce a nada entretenerse en combatir a enemigos imaginarios.

Este interesante ensayo de Luis Balaguer Núñez pone HONESTAMENTE las cosas en su sitio en lo que REALMENTE se puede hacer respecto a la vegetación autóctona.

26.4.12

TEATRILLO AUTÓCTONO

Hoy me he detenido en el centro de Barakaldo, a la altura del parque de Los Hermanos. Demolieron un edificio de los años sesenta y en su lugar han aparecido unas pequeñas praderas de verde fresco con jóvenes liquidambar que ya empiezan a brotar. El cambio ha supuesto una alegría para la vista, porque se ha ensanchado del parque y la avenida de la Libertad ahora es mucho más luminosa. Me ha sorprendido que, a pesar de la gran cantidad de personas que pasamos por allí, nadie ataja por la hierba y la vegetación va afianzándose.


Yo, como profesional, me congratulo en parte, porque observo que mis colegas mantienen la libertad de hacer lo que les place. Y digo esto porque la hierba parece una mezcla estándar y los liquidambar son una especie alóctona. Pero de haber sido yo quien hubiera tenido que elegir las especies, habría tenido muchas dudas, porque, ¿qué se debe hacer en una obra pública? Es una oportunidad extraordinaria para utilizar especies autóctonas, porque los particulares, o bien no pueden permitirse el lujo de esperar (en el caso de explotaciones con fines económicos), o bien no quieren condicionarse, o desconocen los problemas ecológicos.

Pero si consideramos el asunto en toda su profundidad, se puede ver que no es todo tan sencillo como elegir o no especies autóctonas. Porque, realmente, ¿qué pretendemos conseguir? y ¿qué conseguimos? Sería una fantasía pretender recrear un ecosistema completo en una actuación tan limitada y en un entorno urbano. Incluso poniéndonos un objetivo tan ambicioso como ése, el resultado no estaría garantizado en modo alguno, como bien indica este interesantísimo artículo. Así que nuestra actuación va a ser, finalmente, un puro teatrillo; remedo artificioso de la naturaleza. Y si en ese artificio estamos, ¿porqué no ser plenamente consecuentes y elegir los artificiales liquidambar?

Para colmo de males, al elegir especies autóctonas (un aladierno, por ejemplo), la naturaleza de las "cosas de palacio" hará que los especímenes de los que pueda disponer terminen siendo de otro lugar del país, con un patrón genético algo diferente de aquellos que tengo a doscientos metros, en una huerta (Rafael Moro, en su guía "Árboles de España", proponía que el aladierno que crece a orillas del Cantábrico fuera clasificado como una variedad, con la denominación "fruticosa"). Me las tendría que componer para conseguir esos ejemplares que me interesan; salirme del procedimiento estándar, esperar que la administración pública lo acepte, y que los propietarios se avengan a ceder o vender sus ejemplares. No hablemos ya de que el ayuntamiento se anime a cultivar esa especie y a esperar que crezca... Me veo presentando mi candidatura a la alcaldía para conseguirlo.