Antiguos terrenos industriales, ahora abandonados. Se dice que están contaminados. Hay basura por todas partes, y montañas de residuos cuya agresividad impide que la vegetación se asiente sobre ellas. Algo casi imposible en este clima lluvioso.
Las autopistas medran a su alrededor en desorden, como ramas de zarza. La desolación de este lugar, en el máximo de su degradación, me resulta atractiva y me gustaría volver. Es un paraíso para especies exóticas invasivas como la Cortaderia o la Buddleia.
Este paisaje resulta "auténtico" porque nadie ha puesto en él otra voluntad que no sea la de convertirlo en destino de su mierda.
Mi muy querido Andrei Tarkovski ha dedicado alguno de sus mejores fotogramas a lugares como éste:
-Parte 1 de "Stalker",
aquí.
-Parte 2 de "Stalker",
aquí.