Me gustan muchas cosas de esta película: el humor de algunos diálogos de la Agrado; Penélope Cruz, que está bien porque hace de ella misma... pero, ante todo, porque me recuerda mis años bohemios de currela oficinista por España: aquel Madrid viejo, lleno a rebosar de vida humana; y los aromas: del aire de Barcelona por las mañanas; de la primavera en Palma de Mallorca; el saturado de azahar de Sevilla...