Mostrando entradas con la etiqueta TARDE CALIENTE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TARDE CALIENTE. Mostrar todas las entradas

27.4.10

TARDE CALIENTE

He venido por la calle de abajo en este caluroso día de primavera. Por la calle de la sombra, junto a mi querido parque en vías de desaparecer. Allí suelen reunirse los jóvenes. Nunca sucede gran cosa, pero hoy, en el calor de la siesta, cuando la calle estaba casi vacía, la policía cacheaba a dos hombres. Uno era enjuto y vestía con ropa oscura. No le conocía. En el momento de pasar, le pedían que se descalzara. Al otro, alto e igualmente delgado, lo he visto muchas veces en ese mismo lugar, acompañado de su perro.

Al llegar a casa me ofende en la televisión un anuncio patético "contra" la "violencia de género". Es patético en tanto que apela a nuestros sentimientos de una manera ridícula, y ofensivo en tanto que hipócrita, pues intenta reducir ese tipo de violencia a una ideología, sin abordar los motivos últimos por los que mueren y sufren los débiles (no solamente las mujeres).

En ambos casos el asunto de fondo son las drogas, clasificadas como duras o blandas, perseguidas o consentidas, de forma variable según el lugar y la época. La policía buscaba, probablemente, la pasta estupefaciente obtenida de las hojas del Cannabis sativa, o hachís. Los publicistas, por su parte, hacían omisión intencionada del consumo de alcohol.

El machismo puede conducir a barbaridades como el burka, pero no necesariamente a la muerte violenta de una mujer. El alcohol, en cambio, produce cambios en la percepción y en el estado de ánimo que pueden degenerar en violencia y en muerte. La violencia de género se da cuando concurren machismo y alcohol en la intimidad familiar. Pretender atajarla atendiendo solo al machismo es garantía de fracaso.