Un juego sencillo para cualquier "consumidor profesional". En mi caso, además, me divierte, porque algunas veces he pensado hacer lo mismo con algunas estereotipadas películas estadounidenses de acción. En esas películas "la ofensa", "el crimen" que justifica la violencia de "los buenos", se expone al principio. Si se elimina ese principio, lo que queda es una brutalidad sin sentido, en la que "los malos" pasan a ser las víctimas que provocan compasión en el espectador.