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17.10.14

XII LA PÚA, DE PLATERO Y YO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

XII LA PÚA

Entrando en la dehesa de los Caballos, Platero ha comenzado a cojear. Me he echado al suelo…

—Pero, hombre, ¿qué te pasa?

Platero ha dejado la mano derecha un poco levantada, mostrando la ranilla, sin fuerza y sin peso, sin tocar casi con el casco la arena ardiente del camino.

Con una solicitud mayor, sin duda, que la del viejo Darbón, su médico, le he doblado la mano y le he mirado la ranilla roja. Una púa larga y verde, de naranjo sano, está clavada en ella como un redondo puñalillo de esmeralda. Estremecido del dolor de Platero, he tirado de la púa; y me lo he llevado al pobre al arroyo de los lirios amarillos, para que el agua corriente le lama, con su larga lengua pura, la heridilla.

Después hemos seguido hacia la mar blanca, yo delante, él detrás, cojeando todavía y dándome suaves topadas en la espalda…

17.6.14

X, XI Y XII, DE NOTAS PARA UN POEMA, DE I "DÍAS DE 1945-1951", DE CUADERNO DE EJERCICIOS II, DE SEFERIS

X

Mares vacíos, barcos vacíos, cabezas incapaces,
almas atrapadas en la tela de la gran araña-


XI

Oíste el grito desgarrado de la aurora:
"Recuerda, padre, el baño donde te asesinaron".
No sólo en la colmena de tumbas llenas de tesoros
sino también aquí en los barrios de cines en vela,
en el parque de la ciudad sumido en la noche,
en Síndagma, delante del Soldado Desconocido:
¿cuántos minutos de silencio vale una vida?
"Recuerda, padre, el baño donde te asesinaron".
Sólo la sangre podrá regar la vida y el ruiseñor,
cuando cante su deseo tras de rejas bien cerradas
(distraído, cabizbajo, pasa por la calle un condenado,
     por todos, a muerte)
para los niños que mañana vendrán a jugar
     con nuevos sonajeros-


XII

A veces brillan colores de figurines teatrales
que apenas recordamos-



Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

7.6.14

XII, DE SOLSTICIO DE VERANO, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

XII

Ahora la sangre se revuelve
cuando bulle la fiebre
en las venas del cielo enconado.
Intenta pasar por la muerte
para encontrar el gozo.

La luz es pulsación
más lenta y más lenta cada vez
crees que se va a detener.


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

2.2.14

XII BOTELLA EN EL MAR, DE LEYENDA, DE SEFERIS

XII

BOTELLA EN EL MAR


Tres rocas, unos pinos requemados y una ermita
y más arriba
idéntico paisaje copiado se repite:
tres rocas en forma de dintel, herrumbrosas,
unos pinos requemados, negros y amarillos
y sepultada en cal una casita cúbica
y más arriba aún, varias veces
idéntico paisaje se repite en gradación
hasta el horizonte, hasta el cielo crepuscular.

Fondeamos aquí la nave por reparar los remos rotos,
para tomar agua y dormir.
El mar que nos amargó es profundo e inescrutable,
despiega una bonanza infinita.
Aquí, entre los guijarros, hallamos una moneda
y la jugamos a los dados.
El más joven la ganó y desapareció.

Volvimos a embarcar con nuestros remos rotos.


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña