
Hoy estuve en Durango. Fue la primera mañana del otoño. Aparentemente no había cambiado nada, pero encontré rocío sobre los choches, se podía respirar un aroma diferente en el aire, y la luz era especial...

... horizontal, que estiliza las sombras de los tíos buenos...

... Una luz más suave, que aún a pleno sol, permitía que los colores salieran así de intensos.
