... Y se han dejado en el tintero las bolsas de arenas movedizas.
Fotografía de Diddu, de 6 de julio de 2024, en Seaham, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Necesitamos asignar un nombre a las cosas (mar, península, delta), para ordenarlas y así tratar de entenderlas. Pero la relación entre la cosa y su denominación resulta ser problemática porque, si bien tiene un "ámbito central" de entera correspondencia, también tiene amplios "bordes" en los que gana terreno la ambigüedad.
El mar Negro consta, como todo mar, de accidentes que forman una "orla" que ayuda a conformar su identidad. Pero en este caso, esos accidentes y el mar guardan una relación extraña por lo que respecta a su tamaño. Es algo que se aprecia por mera observación del conjunto:
Si observamos la península de Anatolia, podemos comprobar que tiene una superficie parecida a la del mar Negro. Y la península de Crimea está separada de la de Anatolia por una distancia poco mayor que el ancho de la propia península. Y el de Azov, que en otra circunstancia habría sido considerado el gran estuario del río Don, gana la denominación de mar por su tamaño respecto al del mar Negro. Y la enorme extensión de la desembocadura del río Danubio y sus sedimentos sólo queda "disimulada" por la línea de costa. Y la cordillera del Cáucaso, que lo limita por el norte, tiene una longitud mayor que la del propio mar.
Pinchando en la fotografía (encontrada aquí), del director Claudio Abbado, se accede al registro sonoro.
Una de las composiciones del concierto de música de cámara interpretado junto al monumento conmemorativo del Holocausto, que tuvo lugar en la plaza Otto Wagner de Viena.
Pinchando en la fotografía se accede al registro.
La ciudad de Viena mantiene una extraña relación con el río Danubio. Sucede en muchas ciudades que, primero el puerto y después el ferrocarril, terminaron por separar la orilla del mar, o del curso fluvial, de la población a la que sirven. Pienso, al decir esto, en Barcelona y en el enorme esfuerzo que realizó de soterramiento de vias ferreas y rodadas para conseguir que la ciudad llegara al mar, al menos en un tramo significativo.
El transporte ferroviario en Viena continúa temiendo una especial importancia estratégica debido a que se encuentra en el estrechamiento entre los Alpes y los Cárpatos por el que el río Danubio entra en la llanura panónica. Y es que Viena tiene su primera razón de ser como guardiana de la vía comercial que se estableció entre las llanuras del norte (atlántica y báltica), y la llanura panónica.
En el caso de Austria, país sin acceso al mar, y el de otros territorios con la misma carencia, el transporte de mercancías por el Danubio tiene gran importancia. Todo en el Danubio y algunos de sus afluentes está supeditado a esta necesidad económica, que es nacional e internacional. Pero, ¿en qué se materializa esa necesidad? Pues, principalmente, en el acondicionamiento del río por medio de esclusas y taludes que mantienen un cauce estable y una profundidad suficiente. Las esclusas cumplen también otra importante función, que es la de proporcionar energía eléctrica, de manera que toda esclusa es también una central hidroeléctrica. Estas dos funciones obligan a la creación de aliviaderos de crecida (que a veces es un brazo paralelo), que garantizan su correcto funcionamiento.
Y así, es en ese orden de cosas como debe entenderse el río Danubio a su paso por Viena. Es decir, que el desdoblamiento del cauce del Danubio y la aparición de la correspondiente isla entre ambos no es un invento vienés, sino un invento internacional de regulación del río que la ciudad aprovecha de la mejor manera que puede.
Viena no ha podido eliminar ni soterrar la línea férrea que la separa del Danubio, de manera que la aproximación de la ciudad al río no ha podido realizarse en la orilla inmediata a la ciudad, sino en la orilla correspondiente al aliviadero de crecida, así como también en la isla que separa este del cauce principal.
La fotografía muestra los dos brazos principales en los que está actualmente dividido el río (orginalmente contaba con muchos más): el suroeste, a la izquierda, de color grisáceo, que corresponde al río propiamente dicho, por el que circula el agua y que soporta el tráfico fluvial; y el noreste, a la derecha, de color azul, que corresponde al aliviadero de crecida, que de ordinario no transporta agua. Y enmedio de los dos brazos, se encuentra la estrecha franja de tierra que los separa.
Fotografía encontrada aquí.