
Rincón típico. Bermeo, Vizcaya.
Cuando niño estudié aquello de que en primavera aparecen las flores, en verano hace calor, en otoño caen las hojas y sopla el viento, y en invierno nieva y hace frío. Junto a ese esquema, aprendí otros, como la estructura actual del estado como forma ideal de organización social, o que si hay varios objetos o personas y una de ellas es masculina, debe adjetivarse el conjunto como masculino... , y así otros axiomas que asumí, pero que no retuve en la conciencia, y que constituyen el lugar común a muchas de las personas de mi generación y de mi entorno. Sin ellos, junto con la lengua, sería un perfecto extraño.
Necesito del orden, pero el orden no existe, al menos como yo quiero. Donde yo vivo, el otoño es el verano, el verano es el invierno, el invierno es el otoño y la primavera es el verano; quiero justicia y la busco en el Estado, pero de él sólo recibo indiferencia en el mejor de los casos; busco la verdad en mí mismo, y me doy cuenta de que estoy construido de errores.
1 comentario:
Sonrío. Es que tu estilo y contenidos, me hacen cosquillas en alguna parte donde no me puedo rascar. Mis brazos son limitadìsimos, tanto como mi percepción. Gonzalo, me gusta mucho como escribes. Claro, hay mates amargos y mates de leche... y podemos usar la misma bombilla y el mismo cuenco... y eso, uvas y queso, y en el alma un beso... y felicitaciones prolongadas...
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