Votante: -Buenos días-
Presidenta y miembros de la mesa electoral: - Buenos días-
El votante entrega su carnet a la presidenta, que lo pasa a uno de los vocales, quien lee el nombre y los dos apellidos en voz alta. La presidenta se pone en pie y extiende sus manos para que el votante le entregue sus sobres: uno blanco y otro, color carne.
V: -No; yo introduzco los sobres-
P: -Pero si vas a ver cómo los meto-
V: -Ningún prestidigitador vota por mí. Si no puedo meter yo los votos, entonces no voto-
El segundo vocal se anima a participar:
-Pues que no vote-
E incluso la primera vocal:
-No se puede hacer eso-
Los miembros de la mesa se dirigen a uno de los observadores pertenecientes a distintos partidos políticos. Parece que es quien sabe cómo funciona el asunto... Le hablan todos a la vez, pero la última, la presidenta:
-Quiere introducir él los sobres.
Sin dudarlo mucho contesta:
-Es decisión de la presidenta-
Y la presidenta, con buena disposición, sentencia rápidamente:
-Pues sí: introduce tú los sobres-
El votante tocapelotas vota, sonríe a los miembros de la mesa y se va.
...
(Tilsit es una metáfora del culo del mundo y claro, un pequeño guiño a la obra del maestro Borges... Por cierto, que Immanuel Kant vivió a no muchos kilómetros de allí)
No hay comentarios:
Publicar un comentario