Yo, que de Baroja, Delibes y Cela he heredado el gusto por el paisaje vacío y bellísimo de la meseta alta, me daba algunas veces el extraño placer de llegar a Soria, apearme con una rasca que jode, y sin demorarme mucho por la diminuta ciudad, que enseguida se acaba, acercarme al Duero, caminando, para recorrer su orilla derecha hasta la altura de San Saturio... Paisaje austero en el frío, el olor a tomillo y a leña quemada, bajo un cielo de nubes corredoras que están más cerca...
1 comentario:
Machado..
Campos de Castilla. Tiene poemas preciosos sobre Soria. Yo me enamoré del paisaje de Soria leyendo a Machado. Lo conoces?
Oye, espero que no te moleste, pero te enlazo en mi blog.
Publicar un comentario