Anoche, ojeando un libro de arte del siglo XX antes de dormir, di con esta foto de una obra de Donald Judd (a la que he puesto unos "pelos" de hierba). Son tres objetos de aluminio y plexiglás impecablemente ejecutados. Me gustó mucho y decidí colgarla hoy aquí (lo que, por cierto, me ha costado Dios y ayuda, porque no la encontraba en internet). Judd pertenece al minimalismo y el mencionado libro dice que en su obra, realizada industrialmente, "eliminó toda huella del autor"; también comenta que en la misma utilizó materiales nuevos para la época.
Me gusta esta escultura en concreto porque "conecto" con esa forma de hacer: pocos manteriales y reducido vocabulario, con el que decir todo lo más que se pueda. Puede parecer que el resultado es frío, pero tiene la belleza de algo depurado, ordenado y limpio. Destacaría: la relación de "líneas" horizontales entre los tres elementos, y los planos "diagonales", que "conectan", a su vez y entre sí, los estratos; también son interesantes los reflejos, que crean profundidad (parece que los elementos van más allá del plano de la pared), y por último, el color (gris y violeta) muy elegante.
El diseño industrial lleva los mismos años utilizando esos materiales y sacándoles el mismo partido, así que hoy no es una obra en absoluto sorprendente (podrían ser unas estanterías del IKEA). Pero gracias a sus proporciones y geometría, sigue siendo una obra elegante.
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