3.8.07
CONEJOS
Cuando mi mamá era pequeña, mi abuela tenía por costumbre asignar un "niño cuidador" para cada pollito o conejito que nacía; cada niño alimentaba su animal hasta que crecía y después lo llevaba a vender al mercado. Mi mamá, a pesar de ser todavía muy pequeña, llevó un conejo y una coneja bien gordos a vender. Al cabo de un rato de estar en el mercado, un señor le preguntó si eran los dos conejos, a lo que mi mamá respodió que no, que uno era conejo y la otra, coneja. El señor debía estar interesado sólo en uno de los dos, así que le preguntó "¿Cál é o cunexo e cál a cunexa?" ("¿Cuál es el conejo y cuál la coneja?"), a lo que mi madre respondió muy resuelta: "O cunexo é o macho, e a cunexa é a femia" ("El conejo es el macho y la coneja es la hembra"). El comprador, muerto de la risa, claro está que le compró los dos.
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3 comentarios:
Estimdisimo:
Disculpe esta ausencia, estaba dandole unas vueltas a mi mundo, muy bueno el relato y muy sabia su madre, Con respecto a su ultimo comntario en mi blog, si, mi compañero se ha marchado como agua de invierno, lo unico coherente, en su despedida, fue que dejo las gafas, la bufanda y la nariz.
Que este bien
Excelente tu cuento realmente me hizo reir mucho, se lo lei a mi hijo y también le encantó,
saludos
Gracias, kafrune:
Estos días también yo ando de un lado para otro.
Gracias, davardo:
La realidad supera siempre la ficción.
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