Que la vida iba en serio/ uno lo empieza a comprender más tarde/ como todos los jóvenes, yo vine/ a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería/ y marcharme entre aplausos /envejecer, morir, eran tan sólo/ las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo/ y la verdad desagradable asoma:/ envejecer, morir,/ es el único argumento de la obra.
(Jaime Gil de Biedma)
Encontré este poema en la página de The Alchemist.
2 comentarios:
Estimadisimo:
Muy buuena la poesia pero disiento con eso que la vida solo es envejecer y morir.
una cancion que escuche por ahi reza:"No hay fracaso mas rotundo/que haberse venido al mundo/pa´morirse y nada mas"
Que este bien
Gracias, kafrune:
Las palabras están cargadas de significados, a veces los mismos, y a veces distintos para cada uno.
Yo recuerdo que tenía miedo de ponerme al volante, aún teniendo ya el carnet de conducir, hasta que un día oí, no sé dónde ni a quién, referirse al choche como a una máquina... A partir de ese momento perdí el miedo. Gracias a una palabra, mi percepción del asunto cambió.
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