Estos días no levanto cabeza, enredado como estoy en el intento de comprender la nueva normativa. Es difícil escribir con el odio que me producen esos inútiles formularios burocráticos, estúpidamente desordenados, confusos y farragosos; sin color, sin ilustraciones; de una frialdad que trasluce la desgana de quienes los han redactado... A veces tengo la impresión de que me volveré loco antes de terminar de comprender todas las modificaciones que me pide el excelentísimo ayuntamiento, mientras los clientes se preguntan incrédulos, estupefactos, cómo un asunto tan minúsculo como el que les llevó a mí, puede suponer tantísimo esfuerzo, varias decenas de euros en tinta y un par de troncos de eucalipto convertidos en papel.
3 comentarios:
Qué collage...
Qué angustia me hace sentir.
Es raro. La palabra "burocracia" me transmite sensación de letargo, modorra pero la foto me hace sentir angustia, ruido...
Me gusta mucho, Glo!
Tendrás capacidades telepáticas que desconoces y sientes los gritos desesperados y los insultos que bullen en mi cerebro.
jajajajajaja!
Debe ser eso....
jajaja!
besos
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