
Hoy estuve en Durango. Fue la primera mañana del otoño. Aparentemente no había cambiado nada, pero encontré rocío sobre los choches, se podía respirar un aroma diferente en el aire, y la luz era especial...

... horizontal, que estiliza las sombras de los tíos buenos...

... Una luz más suave, que aún a pleno sol, permitía que los colores salieran así de intensos.

4 comentarios:
Estimadisimo:
Lamento esta larga ausencia, pero mi vida esta pasando por momentos que no dejan respiro para sentarse a disfrutar de esta mi escapada habitual, sigue siendo su blog para mi una inspiracion maravillosa, no solo por las imagenes, hay en su elocuencia ciertos aires que resultan atractivos a la lectura.
Que este bien
Gracias, kafrune:
No hay que preocuparse: las cosas y las personas tenemos nuestro ritmo. Es una alegría volver a leerte.
Un abrazo.
¡Que hermoso ázul, tam limpio e intenso!
como siempre bellísimas imágenes
Abrazos
Gracias, bichito de luz.
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