El mar cambia después del verano, cuando los días languidecen hacia el solsticio. La playa queda vacía y las mareas y el viento vuelven a ser los únicos dueños de bancos y dunas. Cuando sale el sol, se ven algunas personas descalzas, caminando en el aire frío cargado de finas gotas que se ven correr velozmente a contraluz.
2 comentarios:
Bonito montaje, me sugiere intimismo.
Gracias, raquel. A mí también me lo sugirió cuando lo hube terminado.
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