Hoy ha soplano noroeste, y claro, como suele ser habitual cuando eso sucede, se han apelotonado las nubes en en cielo, hasta dejarlo oscuro como la misma noche, y ha terminado lloviendo.
Con esta jornada no he aportado mucho a la historia de la Humanidad; ha resultado un día gris como el tiempo: horas delante del ordenador elaborando monótonos informes, con una corta pausa para ir al súper por algo de comer. La única visita que esperaba hoy, contestó mi llamada con un "... pero, ¿habíamos quedado?..."; y en el blog, ni un solo comentario...
2 comentarios:
¿ni un sólo comentario?
Hay que ponerle remedio a eso!
Me encanta la composición. La del perro también.
Para ser exacata, todas tus fotos me gustan. Eso lo sabes. Tanto que a veces no sé que comentar para no sonar repetitiva.
Y como no sé NADA de fotografía, sólo puedo decirte que me fascinan.
Igual que tu sarcasmo cuando escribes.
cariños, Glo.
Ojalá pronto tengas el millón de cometarios que ciertamente te mereces!
Gracias, mil orillas.
Los que más lejos estáis sois siempre los comentaristas más fieles.
Yo es que concebí este espacio como una especie de cuartito de visitas para los amigos y conocidos en persona, pero es evidente que he fracasado estrepitosamente.
Seguramente esto de los recibidores, con sus sillas altas e incómodas, y sus tacitas y copas pequeñas, para evitar gastos excesivos, ha quedado "demodé".
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