Hace unos días estaba escuchando Radio 2, de RNE (una emisora dedicada exclusivamente a música clásica) y me sorprendió un comentario acerca de la vida de James Joyce. El locutor decía algo así como que no comprendía cómo Joyce se había desvinculado del importante acontecimiento que suponía la independencia de su país, Irlanda...
No soy yo muy dado a comentarios políticos, porque la política es una disciplina que es ejercitada, por lo común, de una manera mezquina, zafia y demagógica, entre otros adjetivos. Pero el comentario de arriba me resultó tan hiriente, por su insensibilidad, que no he podido dejar pasar la ocasión.
Un profesor que tuve en la universidad era estudiante en Berlín en los tiempos de la república de Weimar. "Esos que ves ahí sentados", le comentaba un compañero mientras tomaban algo en un café, "son los que llaman nazis".
¿Es tan difícil comprender que los acontecimientos no son nunca claros y que solamente se perciben así a posteriori, una vez que han sido analizados y simplificados, la mayor parte de las veces con poca objetividad?
La fotografía de arriba es del Juzgado de Paz de Sestao, destruido por una bomba de ETA que estalló a la una de esta madrugada. Supongo que, en este caso, el comentarista de RNE tampoco comprenderá porqué "me desvinculo del importante acontecimiento que supone la independencia de mi país".
2 comentarios:
Joyce no sólo se desvinculó del asunto -como bien dice el probo "funcionario" de RN2- sino que echaba pestes. Y otro tanto Beckett.
Y es que resulta muy incómodo manifestarse sobre la política cuando te apuntan con una pistola.
Eso es cierto. Pero no solamente es una cuestión de estar o no encañonado; es que el locutor sólo ve el asunto desde el presente, y a toro pasado todos somos muy listos, lo tenemos muy claro y somos muy valientes.
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