

Hoy estuvimos mi hija Mercedes y yo en La Arboleda. Se trata de una antigua cantera de extracción de mineral de hierro a cielo abierto. Contra lo que pueda sugerir el nombre, no es lugar en el que abunden los árboles.

Lo que más se encuentra uno, prados aparte, son estos arbustos espinosos, de altura muy variable (desde aquellos rastreros hasta los que alcanzan más de dos metros), muy espinosos y florecidos casi todo el año. Su nombre es Ulex europaeus. En Vizcaya no he visto que se les de utilidad, pero sí en Galicia, por ejemplo, donde se mezclan con paja para hacer mullida y evitar que se apelmace la "cama" de los animales en la cuadra.
Como sitio elevado y expuesto, el viento frío no hacía agradable el paseo, así que en cuanto nos cansamos de mirar un par de poneys, acariciamos el belfo de unos pollinos y llamamos la atención de un rebaño de ovejas imitando su balido, volvimos a bajar a cota del mar. Antes, eso sí, echamos una ojeada a las espectaculares vistas desde el funicular.
Las fotos son de distintos autores, ninguno de los cuales soy yo.
8 comentarios:
Bucólico rincón, ideal para este día en lugar de andar encerrado en visitas rutinarias.
Feliz Navidad
Feliz Navidad, nómada planetario.
:)
Marinera nueva subiendo a bordo.
Me has recordado mis paseos de hace ya tantos años... ¡Quién los pillara!
Bienvenida a bordo, mertxe.
Esta entrada de hoy corresponde a un paseo dado de "motu proprio" con mi hija, pero la mayoría de mis crónicas corresponden a viajes de trabajo. Si no fuese por obligación, creo que me daría pereza moverme tanto...
Espero volver a verte por aquí.
Un saludo.
Seguro que Mercedes se aburre poco.
Que tierno...Je,je
Lindo esse lugar.
Gracias por vuestra visita, ijon tichy, maría (luna) y manuela viola.
:)
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