Las imágenes muestran la luz que encontré en mi paseo de ayer, pero el viento helado, la soledad del parque y el aroma del humo de leña, solamente puedo evocarlos con estas palabras.
Como ya te he dicho más abajo, reitero mi adhesión incondicional a las soledades y, moy especialmente, si son crepusculares. Después de todo, la belleza con velos es más sugerente.
Eso que dices me recuerda el momento de la creación arquitectónica, que sólo puede darse en la soledad. Es el momento en el que se transita del estadio en el que todos los cabos están sueltos y el papel se encuentra lleno de rayas, a otro en el que tras esas rayas (que hacen de velos) se intuye, se recrea, la solución, y los cabos se unen con una coherencia antes no sospechada.
2 comentarios:
Como ya te he dicho más abajo, reitero mi adhesión incondicional a las soledades y, moy especialmente, si son crepusculares. Después de todo, la belleza con velos es más sugerente.
Eso que dices me recuerda el momento de la creación arquitectónica, que sólo puede darse en la soledad. Es el momento en el que se transita del estadio en el que todos los cabos están sueltos y el papel se encuentra lleno de rayas, a otro en el que tras esas rayas (que hacen de velos) se intuye, se recrea, la solución, y los cabos se unen con una coherencia antes no sospechada.
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