La pequeña muerte (así se denomina también la postración posterior al orgasmo) contará hasta diez para que el enfermo pueda salvar su vida, pero... es tan pequeña que todavía no ha aprendido a contar, y del dos pasa al diez, sin dejarle tiempo de escapar. Se disculpa ante el alma del difunto, quien le dice que no es la única mala en matemáticas: también su médico le había dado tres meses de vida.

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