2014/11/24

¡WIFI EN CASA!

Mi alegría es pareja a la que sintieron los cromañones de Annaud cuando aprendieron a hacer fuego, aunque quizá es mejor compararla con la experiencia de aquel matrimonio alemán que, tras ocho años de convivencia, descubrió que su "infertilidad" se debía, sencillamente, a que nunca habían tenido sexo. Y es que sólo ahora, después de tantos años enganchado por cable a routers de distintas compañías, me entero de que, si disponen de antena, es que proporcionan conexión WIFI. El culpable de este desfase es este aislamiento de eremita.