Tres cosas quieren meterme por el culo:
La IA,
El coche eléctrico y
Que viaje por el mundo.
Tres cosas quieren meterme por el culo:
La IA,
El coche eléctrico y
Que viaje por el mundo.
Los relatos góticos han sido creados para causar miedo por medio de la imaginación. Pero esta versión de Coppola deja poco a la imaginación, empezando por la "explicación histórica" inicial (con un insufrible falso acento extranjero en la versión en castellano). La excesiva nitidez visual convierte a Drácula en una poco convincente figura de cera, aunque la seda de la bata (esa bellísima bata de gruesa tela de seda escarlata), sí es un regalo para la vista. Estas escenas contienen lo realmente necesario y sugerente del comienzo del relato. La película bien podía haber comenzado sólo con ellas, que además contienen una explicación geográfica interesantísima, que falta en la versión en castellano. Propongo la versión original en inglés por el vigor de la voz de Gary Oldman en la escena de la espada.
Fotografía del director de la versión, Francis Ford Coppola, encontrada aquí. Pinchando en ella se accede a las escenas mencionadas.
El compositor florentino que, con frecuencia, representa a Francia.
Pinchando en el retrato (encontrado aquí), se accede al registro sonoro.
La suerte que tenemos quienes no hablamos alemán es la de poder disfrutar de las óperas de Wagner sin que nos estorbe el significado de las palabras; es decir, que podemos disfrutar de la voz en su valor como instrumento. Sí es verdad que hay que atender al valor dramático de las escenas, pero de una manera general.
En este monólogo del holandés se ha prescindido de toda ambientación dramática, incluida la del rostro del cantante (el dramatismo de la dirección es tan solo paralelo), motivo por el cual la he elegido para esta entrada.
Hace tiempo estudié la figura de Leónidas Breznev, que presidió la Unión Soviética hasta su muerte, y que estuvo relacionada con la de Richard Nixon mientras este ocupó la presidencia de EE. UU. No esperaba que volviera al candelero después de tantas décadas pasadas desde su dimisión. Se conoce que el actual presidente de EE. UU. considera que ambos forma parte del mismo "gremio", el de los presidentes apandadores (uso este antiguo adjetivo que recuerdo usaban los dobladores mexicanos), gremio de escasos miembros porque la mayor parte de mandatarios suelen aspirar a alcanzar una imagen de cierta dignidad.
Y lo tienen claro, los pobres. Porque la frontera es rompiente de chovinismos. Los nacionalismos se encuentran, negándose e ignorándose en turbulentos remolinos en los que perece la verdad. No se salva ni la geografía física, con esa terca evidencia que la caracteriza. En la frontera la realidad desaparece: todo es un cuento.
El chauvinismo vasco es el más proclive a la deshonestidad, el cinismo y la falsedad, tanto desde las instituciones, como por parte de los particulares. Menudean las invenciones históricas, los neotopónimos, que hacen perder fiabilidad cualquier fuente. No existe sustrato cultural, habiendo una completa ausencia de debates, tan necesarios para esclarecer los asuntos y llegar a los hechos. Si, por ejemplo, Jon Juaristi objetó sobre la coherencia del término "Euskadi", inventado por Sabino Arana, simplemente se desestima porque procede de un "traidor".
Esta es la triste realidad de la sociedad española en la frontera con Francia. Tampoco hay denuncias al respecto por parte de la intelectualidad, ya que, como le sucede al filósofo guipuzcoano Fernando Savater, rápidamente termina en una desautorización de los mentirosos que, lejos de ayudarle, le perjudica. El silencio castrante domina un panorama social en el que la sociedad está al olor de las migajas que no recibirá del poder nacionalista vasco si se habla de más. Y aún pesa, también, la memoria del tiro en la nuca para quien se atrevía a levantar la voz en su contra.
Y todo esto surge a cada momento: no hay asunto, por pequeño que parezca, que no adolezca de deshonestidad, de ruindad ¿Cómo hemos llegado a este grado de miseria? Los nacionalistas vascos campan por sus respetos imponiendo sus mentiras y un silencio que se rompe en la conversación informal pero que se impone en lo escrito. Los intelectuales no dan abasto a rebatir las mentiras y ya ni siquiera son escuchados. Fuera del País Vasco la gente está cansada de un victimismo que monopoliza el propio gobierno vasco. Las escuelas escupen miles de adoctrinados en el odio; personas sin capacidad de reflexión y con una cultura falsificada.
Fotografía tomada hacia el este desde el monte Jaizkibel. Encontrada aquí.
Así aparecía hoy el edificio principal del ayuntamiento de Santurce, en la provincia de Vizcaya, Reino de España: desnudo de banderas.
Esta mañana me sorprendió verlo así, y pregunté a una persona cualquiera en el autobús si no le sorprendía también. Me dijo que, ahora que yo lo mencionaba, sí.
En ese momento me pareció una falta de respeto hacia las personas, pues lo que hace que un edificio público denote que lo es, y que se encuentra en uso y funcionamiento como tal son sus banderas. De manera idéntica a que, por ejemplo, un policía vista sus correspondientes insignias.
Después, en casa, comprobé que el ayuntamiento de Santurce ha hecho ya muestras de falta de respeto, e incluso ha sido llevado a los tribunales, que le han obligado a dar cumplimiento a la legalidad vigente al respecto. Pero ya se ve que vuelven a las andadas con el mayor cinismo.
Los ríos, que parecen realidades innegables, se encuentran entre las cosas cuya realidad se retuerce a conveniencia. Y si hay ríos que nacen en España y que corresponden a la cuenca del río Nivelle o a la del río Adur, o si hay ríos que nacen en Francia y corresponden a la cuenca del río Ebro, parecen ser asuntos que no merece mencionar, o que se modifican sin escrúpulos.
Que, aparte del río Bidasoa, hay más ríos internacionales en la frontera (como La Nivelle), es algo que parece no interesar a nadie.
En esta cartografía francesa el río Irati nace en territorio francés, mientras que en artículos en castellano ese río se considera enteramente español.
Y en esta otra cartografía francesa el río Valcarlos, que nace en España, se denomina Nive d'Arneguy. Y de los topónimos en vascuence no hay mención.
"... Únicamente les pido: atormentad a mis hijos cuando sean mayores, como yo os he atormentado a vosotros, si os parece que se ocupan más de la riqueza que de la virtud, y si creen ser algo, no siendo nada; reñidles, como yo a vosotros, si se enorgullecen sin motivo. Si lo cumplís, me habréis honrado a mí y a mis hijos. Pero ya llegó el instante de partir: yo hacia la muerte y vosotros hacia la vida. Quién de nosotros parte hacia lo mejor, sólo el dios lo sabe."
Una de las primeras noticias que me asaltaron al buscar información sobre Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina, fue esta "temible advertencia" sobre la mala calidad del aire. Conociendo la corrupción de la Comunidad Europea a cualquier nivel, esta noticia sobre un país "extranjero" resulta más bien un aliciente que una disuasión. Suena tan falsa como esas alarmantes argumentaciones que justificaron que el funcionariado pudiera cobrar más caro el aparcamiento en el centro de algunas ciudades (como sucedió, por ejemplo, en la muy hipócrita y muy desleal villa de Madrid, que justificaba sus disposiciones remitiendo directamente a normativa de la Unión Europea). Y es que una ciudad de 275.000 habitantes (500.000 en su conurbación), difícilmente se sostiene que pueda resultar "peligrosa". Pero allá quien se lo crea.
Los distintos materiales genéticos que componen las quimeras se "organizan" en función de un solo individuo como "objetivo". Parece existir una concordancia hormonal que ordena todo bajo un solo orden. En los animales esto permite la viabilidad funcional completa del individuo.
Solamente esa viabilidad deviene problemática si los materiales corresponden a individuos de diferente sexo.
Vótase un pouco de cinsa da lareira no mulveiro e dícese:
"Se eres de araña, vaite a palla
Se eres de cobra, vaite en roda
Se eres de sapo, vaite o burato
Pu la gracia de Dios y o Espíritu Santo".
Hace días que leo la Apología de Sócrates, de Platón y no comprendo por qué no lo leí antes, aunque tampoco espero que me aproveche más que cualquiera de mis otras lecturas. En una sociedad corrompida a la que repugna la verdad cualquier conocimiento es inútil. Sólo el silencio es una manera elegante de gastar la vida.
Instalación de 2009 titulada Rotating Kitchen, de Zeger Reyers.
Esta instalación puede que corresponda a la crisis inmobiliaria de 2008, pero yo prefiero asignarle otros significados, como el de la imposibilidad de una vida fuera de los "parámetros terrestres", aspiración política que se nos ha querido imponer durante décadas; sin ningún éxito, por cierto.
Recolectada, cocinada y envasada por una simpática familia turca. Pinchando en el fotograma de los escaramujos de accede al registro.
Pero la obra de Erwin Wurm (fotografía encontrada aquí), representa mucho mejor el actual statu quo:
Leía hace poco que el ambientalismo sin conciencia de clase es jardinería, y tengo la impresión de que eso es lo que dificulta el entendimiento entre tú y yo. Porque el ambientalismo, que parece atender a salvaguardar el medio para beneficio de todos, en realidad se usa tácitamente para fines distintos. Porque aludir a las alóctonas invasoras puede usarse para aludir a los extranjeros que nos invaden; el léxico es casi el mismo. Pero rechazar que existen las alóctonas invasoras para que no haya tentación de que existan los extranjeros que nos invaden es hacerle un flaco favor al medio. Porque queriendo salvar a los seres humanos, perdemos los ecosistemas.
Pero, ¿es posible salvaguardar los ecosistemas, cuyo funcionamiento nos es desconocido? ¿Es posible la convivencia? Por ahora el pésimo ambientalismo desarrollado en nuestra sociedad no plantea más asunto social que la represión, la recaudación y la exclusión, con un diálogo y una consideración inexistentes entre y hacía las partes implicadas.