
Hay quienes reivindicamos que lugares como el que muestra esta foto sigan existiendo permanentemente con ese aspecto.
Porque hay un extraño "horror vacui", no sólo especulativo, que empuja a que la sociedad considere "feo" y "efímero" un espacio así.
Esos lugares "intermedios" son necesarios para poder realizar en ellos todas las actividades que no se pueden llevar a cabo en los demás. Porque, ¿dónde se quema una hoguera de San Juan? o, ¿dónde encontrarán los niños piedras o un charco con los que jugar?.
Debe considerarse su mantenimiento (con un cuidado mínimo de limpieza) porque son reductos naturales de libertad.