Pero que los diques del puerto hayan estorbado en parte el disfrute del mar, no ha cambiado el hecho de que sea todavía una zona cotizada por las vistas del abra.

Vistas que incluyen el molesto poniente.










Siempre he pensado que las vistas son, en cierta medida, una ingenuidad.
Ya sé que añaden valor a los inmuebles que cuentan con ellas, pero también sé que los propietarios, después de una temporada más o menos larga, las olvidan y dejan de disfrutarlas.


Copas de pinos piñoneros (Pinus pinea).

Flores blancas de adelfa (Nerium oleander).


