Hoy, a diferencia de otros días, recuerdo haber soñado; y recuerdo también, aunque vagamente, lo soñado. Ha sido un alivio, porque soñar es descansar; abandonar el surco gastado de los problemas al que uno vuelve una y otra vez para encontrarles solución. Ahora sólo falta rogar, como Séferis,"... Concédenos, fuera del sueño, la paz."