
Chicharrillo en la plaza del Casco de Sestao, Vizcaya.
Cada fin de semana del verano el ayuntamiento contrata una orquesta para que toque en la plaza del pueblo. Es una tradición recuperada de los años sesenta, cuando los inmigrantes de entonces acudían al chicharrillo (que así se llama el baile) de Portugalete, a pasar el rato, divertirse y ligar.
Salvo raras excepciones, los que bailan hoy son los mismos que bailaban hace cuarenta años.
Cada fin de semana del verano el ayuntamiento contrata una orquesta para que toque en la plaza del pueblo. Es una tradición recuperada de los años sesenta, cuando los inmigrantes de entonces acudían al chicharrillo (que así se llama el baile) de Portugalete, a pasar el rato, divertirse y ligar.
Salvo raras excepciones, los que bailan hoy son los mismos que bailaban hace cuarenta años.