Mostrando entradas con la etiqueta SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL. Mostrar todas las entradas

26.5.14

VII, DE EN ESCENA, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

VII

Y sin embargo allí, en la otra orilla
bajo la negra mirada de la gruta
soles en los ojos aves en los hombros
allí estabas; sufrías
la otra pena, al amor
el otro amanecer, la presencia
el otro alumbramiento, la resurrección;
y sin embargo allí volvías a aparecer
en la formidable diástole del tiempo
momento a momento como la resina
la estalactita y la estalagmita.


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

VI, DE EN ESCENA, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

VI

¿Cuándo volverás a hablar?
Son hijas de muchos hombres nuestras palabras.
Se siembran y nacen como criaturas
echan raíces se nutren de sangre.
Como los pinos
retienen la figura del viento
cuando el viento ha huido y ya no está,
lo mismo las palabras,
guardan la figura del hombre
cuando el hombre ha huido y ya no está.
Quizá buscan conversar las estrellas
que una noche hollaron tu inmensa desnudez,
Cisne, el Arquero y Escorpión,
ellas quizá.
Pero, ¿dónde estarás en el instante en que llegue
aquí la luz a este teatro?


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

25.5.14

V, DE EN ESCENA, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

V

¿Quién ha oído en pleno mediodía
el roce del cuchillo en la muela?
¿Qué jinete ha venido
con teas y antorchas?
Cada uno lava sus manos
y las refresca.
¿Y quién ha destripado
a la mujer al niño y a la casa?
No hay culpable, humo.
¿Quién ha huido
repicando los cascos en el empedrado?
Se sacaron los ojos; están ciegos.
No hay ya testigos, para nada.


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

24.5.14

IV, DE EN ESCENA, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

IV

El mar. ¿Cómo llegó el mar a ser así?
Durante años me demoré por las montañas;
llegaron a cegarme las luciérnagas.
Ahora en esta playa aguardo
a que un hombre eche el ancla,
unos despojos, una balsa.

¿Puede supurar el mar?
Una vez un delfín lo desgarró
y aún otra más
la punta del ala de una gaviota.

Y sin embargo qué dulce el oleaje
en que de niño me zambullía y nadaba
e incluso cuando de muchacho
buscaba figuras en las piedras,
persiguiendo cadencias,
me habló el Viejo del Mar:
"Yo soy tu lugar;
quizá no sea nadie
pero puedo convertirme en lo que tú quieras".


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

23.5.14

III, DE EN ESCENA, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

III

¿Qué pretendías tú? A todas luces balbuciendo.
A penas te habías levantado
dejando enfriar las sábanas
y los baños vengativos.
Corrían gotas por tus hombros
por tu vientre
tus pies en la piel desnuda de la tierra
en la yerba segada.
Ellos, tres,
los rostros de Hécate la osada.
Pretendían llevarte consigo.
Tus ojos, dos conchas trágicas
y en los pezones de tus senos
dos minúsculas piedrecitas granate-
utensilios de escena, no sé.
Ellos gritaban
tú te mantenías arraigada en la tierra,
rasgaban sus gestos el aire.
Unos esclavos les trajeron los cuchillos;
tú te mantenías arraigada en la tierra,
un ciprés.
Sacaban los cuchillos de las vainas
y buscaban dónde herirte.
Entonces gritaste solamente:
"Acuéstese conmigo quienquiera
¿no soy acaso el mar?"


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

22.5.14

II, DE EN ESCENA, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

II

Toques de símandro se escucharon
y llegaron los mensajeros;
no lo esperaba
olvidado tenía yo su eco;
sosegados, con livianos atavíos,
con cestillos de frutas en el regazo.
Susurré lleno de asombro:
"Me gustan los anfiteatros".
Se llenó la cávea al punto
y la luz se atenuó sobre la escena
como para un bien conocido crimen.



Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

21.5.14

I, DE EN ESCENA, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

I

Estás jugando, sol, conmigo
pero esto no es una danza
tanta desnudez
sangre casi
o un bosque salvaje
entonces-



Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

VII, DE SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

VII

La llama cura a la llama
no con un goteo de instantes
sino con un súbito fulgor;
como la pasión que se funde con otra pasión
y perduran clavadas
o como la melodía que quedara
allí, en el centro, como una estatua

inconmovible.

No es descanso este respiro
sino timón de un rayo.



Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

20.5.14

VI, DE SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

VI

A un tenue suspiro sigue otro, una brisa
mientras dejas el libro
y rasgas inútiles papeles del pasado
o te asomas a mirar en la pradera
arrogantes centauros que galopan
o adolescentes amazonas sudorosas
por todos los regueros de su cuerpo
que contienden en el salto y en la lucha.

Brisas resucitadas un amanecer
en que creerías que el sol ha nacido.




Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

19.5.14

V, DE SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

V

¿Qué río encenagado nos arrastró?
Nos quedamos en el fondo.
Fluye sobre nuestra cabeza la corriente
doblega las tersas cañas
Las voces
al pie del castaño se tornaron guijarros
que los niños se ponen a tirar.



Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

IV, DE SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

IV

Hace años dijiste:
"En el fondo soy una cuestión de luz".
Y hoy todavía, reclinado
en las anchas espaldas del sueño,
incluso cuando te empapan
en el pecho aletargado de la mar
persigues recovecos donde la oscuridad
se ha gastado y no resiste
a tientas vas buscando la lanza
destinada a traspasar tu corazón
y abrirlo a la luz.



Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

18.5.14

III, DE SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

III

Loco me habían vuelo los compañeros
con teodolitos sextantes brújulas
y telescopios que todo lo agrandaban
-mejor quedara todo lejos-
¿Adónde nos llevarán semejantes caminos?
Sin embargo, ese día que acaba de comenzar
puede que aún no se haya extinguido
con un fuego en un barranco como una rosa
y un mar de aire a las plantas de Dios.




Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña

16.5.14

II, DE SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

II

En fuego se consumen las algas blancas
Greas sin párpados emergidas de las aguas
formas que antes danzaban
llamas petrificadas.
La nieve ha cubierto el mundo.



Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña


15.5.14

I, DE SOBRE UN RAYO DE SOL INVERNAL, DE TRES POEMAS SECRETOS, DE SEFERIS

I

Hojas de hojalata oxidada
para la pobre cabeza que vio el fin:
menguados destellos.
Hojas que se arremolinan al paso de gaviotas
espantadas por el viento.

Para que un pecho se liberara
los danzantes se tornaron árboles,
un bosque inmenso de árboles desnudos.


Yorgos Seferis/ Pedro Bádenas de la Peña