Soprendente día de sol y suave temperatura. Fue como escapar a otra latitud.

Los primeros rayos del sol sobre Jaizkibel, que se refleja en un Bidasoa detenido por la pleamar.

La isla de los Faisanes desde la orilla de Behobia. Es la primera isla que crean los depósitos del río por influencia del mar.

Extremo Este de la isla.

Probablemente se trata de un antiguo edificio de aduanas. Me recuerda la Neue Wache de Schinkel, en Berlín. Se encuentra inexplicablemente abandonado.

Farmacia (quizá).

Ruinas de Gazteluzar, una antigua fortificación fronteriza.

Vista de Irún desde la calle Pío Baroja.

Junto a la densamente edificada calle Pío Baroja, sobreviven algunas casas unifamiliares y sus fincas aún en explotación.

Ambas formas de vida parecen ignorarse mutuamente.

Playa de Hendaya. Había estado en la pequeña prolongación que la misma tiene en Hondarribia, al otro lado del Bidasoa, pero no aquí.

Hasta Laredo no se vuelve a encontrar una playa tan magnífica como ésta.

Las diferencian las construcciones levantadas en su proximidad: en Hendaya parecen corresponder a la primera mitad del siglo XX, mientras que las de Laredo corresponden en su mayoría a la década de los setenta de ese mismo siglo. Con el paso del tiempo Laredo ha ido ganando en carácter, pues el lenguaje de la arquitectura y el urbanismo modernos alcanzaron allí su esplendor, con una calidad a mi entender superior a la de otros lugares turísticos de la costa. Por su parte, la arquitectura y la trama urbana de Hendaya me han parecido emparentadas con las de Getxo, por ejemplo, pero me gustaría confirmarlo en una segunda visita.

Los primeros rayos del sol sobre Jaizkibel, que se refleja en un Bidasoa detenido por la pleamar.

La isla de los Faisanes desde la orilla de Behobia. Es la primera isla que crean los depósitos del río por influencia del mar.

Extremo Este de la isla.

Probablemente se trata de un antiguo edificio de aduanas. Me recuerda la Neue Wache de Schinkel, en Berlín. Se encuentra inexplicablemente abandonado.

Farmacia (quizá).

Ruinas de Gazteluzar, una antigua fortificación fronteriza.

Vista de Irún desde la calle Pío Baroja.

Junto a la densamente edificada calle Pío Baroja, sobreviven algunas casas unifamiliares y sus fincas aún en explotación.

Ambas formas de vida parecen ignorarse mutuamente.

Playa de Hendaya. Había estado en la pequeña prolongación que la misma tiene en Hondarribia, al otro lado del Bidasoa, pero no aquí.

Hasta Laredo no se vuelve a encontrar una playa tan magnífica como ésta.

Las diferencian las construcciones levantadas en su proximidad: en Hendaya parecen corresponder a la primera mitad del siglo XX, mientras que las de Laredo corresponden en su mayoría a la década de los setenta de ese mismo siglo. Con el paso del tiempo Laredo ha ido ganando en carácter, pues el lenguaje de la arquitectura y el urbanismo modernos alcanzaron allí su esplendor, con una calidad a mi entender superior a la de otros lugares turísticos de la costa. Por su parte, la arquitectura y la trama urbana de Hendaya me han parecido emparentadas con las de Getxo, por ejemplo, pero me gustaría confirmarlo en una segunda visita.
"Menuet antique", de Maurice Ravel.