Ayer encontré una bonita luz de otoño en Sodupe (ayuntamiento de Güeñes). Gracias a ella descubrí algunas cosas que me habían pasado desapercibidas antes,
como estas vistas;
este enfoscado, que bien podría encontrarse, igual de deteriorado, en cualquier edificio de Roma;
la antigua estación de tren, con su plataforma, su andén,
y sus urinarios, todo en desuso;
esta fuente seca en un rincón que un laurel asombraba, y en el que florecía la Mirabilis jalapa;
o este arroyo, al que parecen haber dado de baja... aunque por él seguía pasando agua, y agua en abundancia...