Mientras esclavos (mujeres-esposas, mujeres-esclavas, hombres-esclavos y niños-esclavos) hacían las tareas duras, sus hombres-amos, entretenían su tiempo libre creando la filosofía. Se entiende así que no sólo arrastremos el estatismo de Parménides, sino la dramática desvinculación de la filosofía con la vida.