Ando con papeles, sumido en papeles. Justifican que uno se ha mantenido en el fiel de la balanza. Es un reto difícil, un juego, como las siete y media. Se exige que el plano de la realidad no se mire desde arriba ni desde abajo: la vista debe ser una pura línea. También la crónica del asunto debe mostrar y envelar; dejar dicho algo y no haber dicho nada.