Cuanto más intento entender, menos entiendo. Demasiados estímulos.
Quizá por eso he dejado de leer, de ver la tele y de comprar periódicos. Y aún así continúo sintiéndome saturado, harto de datos acumulados que no me sirven para nada.
Es una situación que me hace sentir viejo por incapaz de aprender y por escéptico.