
Esta fotografía y la siguiente corresponden al mismo lugar: el porche de una casa abandonada en Markina-Xemein. Están mal de luz, pero lo que aparece el ellas tiene mucho atractivo para mí, así que las he conservado, y ahora, publicado.
En la primera mitad del siglo XX se añadieron enormes galerías a las casas antiguas. Se realizaron con fina estructura de hormigón, normalmente algo trabajada (los pilares tienen las esquinas matadas en la parte central, lo que les da un "aire" de columnas). El porche fotografiado nace debajo de uno de esos anexos. Es sencillo, y no tiene nada que parezca especial. Supongo que lo que me atrae es la agradable proporción y su discreta generosidad, matizada por el paso del tiempo y la vejez de los materiales (la escalera, por ejemplo, está formada por peldaños monolíticos de piedra).
En este sitio se nota que se puede vivir a gusto.
4 comentarios:
Pero da la sensación de frío y humedad; aunque prefiero el frío al calor si no estoy de vacaciones.
De niño veraneé a 1.000 m de antura, rodeado de montañas de 2.000 m, así que el frío es un recuerdo agradable para mí... Y respecto a la humedad, también puede ser placentera si uno la relacional con un paseo otoñal por lo más profundo de una espesura saturada por el intenso aroma de la putrefacción vegetal.
respecto a la foto, en ese lugar no se daban ninguna de las dos cosas; será simplemente que las fotos son malas.
un saludo.
Ese tipo de paseos me encantan. Soy una amante de la naturaleza en todas sus expresiones.
No es que sea mala, lo digo por el moho que se acumula en las escaleras :) Me dio esa sensación. Ten en cuenta que procedo de lugarés más cálidos, más al sur y aunque hay zonas de campo y monatñas, a las cuales adoro por cierto, son mi pasión, soy mujer de mar.
Saludos para ti, tb.
*montañas
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