
Acacia junto a la plaza de toros de Castro-urdiales.
Cuando son jóvenes estos árboles tienen una copa regular, redondeada, pero en su madurez se estratifican, adquiriendo una estructura de parasol que recuerda la de sus parientes de la sabana.

Límite de la ciudad.

Adelfa, ya sin flores.

Una nube.

Plantas a la sombra.

Espectacular crisantemo.

Y no menos espectaculares callistemon.

Rojo y granate.

Pradera primaveral.

Palmera canaria.
Después de tantísimos años por estas latitudes, su aspecto todavía sigue resultando exótico.

Iluminado por el reflejo.

Puerta antigua.

Aromáticos troncos de eucalipto. Al fondo se ve un soto de estos árboles.

El mar de la playa de Ostende, en Castro.

Valeriana coronando un muro.
A pesar de su aspecto lozano, huelen bastante mal, así que no suelen cortarse para ponerse en agua.
4 comentarios:
Muy buena la serie, Glo. Y dificil por la luz tan intensa. Me ha encantado.
Gracias, Juan Luis.
:)
Extraordinario reflejo de la primavera el que nos sugieren tus imágenes.
Saludos.
Gracias, nómada.
Un saludo.
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