
Su diminuto núcleo principal cuenta con una capilla próstila tetrástila, que carece de frontón.

No así el pueblo, que tiene uno (frontón) bien grande.

Me sorprendió encontrar esta tipología de vivienda, que sólo había visto en la costa.
Contrapunto tapia-árboles.

Descendimiento de la luz sobre el cubo de pintura en el pórtico de la iglesia.

La mitad inferior de la torre es medieval. Cosa rara por aquí.

El interior está en obras (falta el retablo principal),

y todos los bancos se encuentran apilados tras el ábside.

Pileta para el agua bendita junto a la puerta sur, que en la arquitectura de este país es casi siempre la principal.

Rincón ordenado.

Canna índica, floreciendo alegremente junto al frontón.
8 comentarios:
Qué serie de fotos, Glo!
Si tuviera que escoger, no podría...
Me encanta tu mirada sobre Arrieta.
En vacaciones me voy cerca de otra Arrieta...
Besos
Muchísimas gracias, Lena.
Respecto a la distribución del Saúco, parece ser que sí se da en Madrid, cerca de arroyos y manantiales.
:)
Ya sé que no queda muy poético decir esto en este contexto, pero en Arrieta comí la mejor morcilla de puerro que he probado nunca, un día de San Martín.
No tenía la menor idea de la existencia de esta población, sí del mismo apellido de alguna persona conocida.
Muy descriptivo el fotorreportaje.
Saludos.
Yo tampoco conocía este pueblo. Qué encanto tiene, ¿eh?
Gracias, Gin. Lo cortés no quita lo valiente. Si llego a saber lo de la morcilla antes de ir, hubiese comprado un par...
:)
Muchísimas gracias por tu visita y tu comentario, nómada.
:)
Hola, Mertxe:
Es de las pocas poblaciones que ha mantenido un cierto equilibrio entre lo antiguo y lo nuevo.
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