
Hay quienes reivindicamos que lugares como el que muestra esta foto sigan existiendo permanentemente con ese aspecto.
Porque hay un extraño "horror vacui", no sólo especulativo, que empuja a que la sociedad considere "feo" y "efímero" un espacio así.
Esos lugares "intermedios" son necesarios para poder realizar en ellos todas las actividades que no se pueden llevar a cabo en los demás. Porque, ¿dónde se quema una hoguera de San Juan? o, ¿dónde encontrarán los niños piedras o un charco con los que jugar?.
Debe considerarse su mantenimiento (con un cuidado mínimo de limpieza) porque son reductos naturales de libertad.
4 comentarios:
Tienes razón amigo, al lado de casa tenía un monte que poco a poco está siendo urbanizado sin miramiento alguno.
Saludos.
Un saludo, nómada. Y gracias por la visita.
Cuanta razón en tus palabras, se va cambiando el paisaje natural, se le inteviene de una manera irracional, restando a las nuevas generaciones de espacios tan necesarios para el desarrollo en comunidad, limitando los lugares de juego y esparcimiento y obligando a hacer usos de los "lugares consesionados" que obviamente cuentan con comodidades pero que limitan la libertad.
Hola, caminodelsur:
Sería un gran avance que nos concediésemos a nosotros mismos poder disfrutar de lugares mixtos (ni ciudad ni campo) como éste. Porque un jardín urbano es costoso de mantener, y termina por prohibirse "pisar el césped", mientras que el costo de mantenimiento (limpieza) de un descampado es mínimo, y no hay que prohibir nada.
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