
El Gorbea nevado, visto desde el Portal de Foronda, una de esas avenidas de las que me gusta decir que son más anchas que largas...

Galerías, a imitación de las antiguas para recoger el calor del sol. Y digo a imitación, porque estas no cumplen su función, al carecer de un muro en su interior que acumule el calor recogido durante el día, para soltarlo después, poco a poco.

Los jardines abundan en la capital. Siempre bien cuidados. Las plantas parecen gustar de climas fríos y algo húmedos, porque Pamplona, con una situación geográfica muy parecida, tiene también una espléndida jardinería. Aunque lo más probable es que la virtud se encuentre en los buenos profesionales del mantenimiento de las plantas...

También abundan los vastos espacios, siempre vacíos, y los edificios burocráticos de repetitivas e interminables fachadas.

El alcorque nos habla del árbol: un ginkgo.

A pesar del sol, el aire transparente soplaba gélido entre los edificios.

Esta acacia estaba ya dormida. Ha sido podada como un frutal: dividiendo el tronco en tres desde muy abajo.

Reciente aportación a la ciudad: oficinas concebidas por Eduardo Arroyo.

Secoya gigante en un antiguo jardín privado, cerrado con verjas, con horario de apertura y cierre.

El último paseo lo di alrededor de la catedral nueva.

Buen neogótico, aunque quizá un tanto frío.


7 comentarios:
Impresionante el Gorbea, y sorprendente esa escultura de la 4fotografía.
Gracias por el paseo, Glo!
¿también sabes cómo se poda cada tipo de árbol?
Te voy a hacer mi asesor oficial!!!!
Todas las fotos son bellísimas...
La catedral me gustó mucho....
Un abrazo!
En los días de mejor tiempo, de cada una de las puntas de la estrella de la escultura que te gusta mana agua.
La vista del Gorbea me recuerda la de la Sierra desde Madrid. Disfruté de ella por vez primera en una excursión invernal que hice al Pardo. Entonces comprendí porqué Felipe II eligió aquel lugar como emplazamiento de la nueva capital: dehesas de encinas sobre un manto verde, y las cumbres nevadas al fondo, que en el aire transparente parecían estar al alcance de la mano... Era bellísimo.
Gracias, Lena.
:)
Un buen foto reportaje sobre Vitoria, alejado de estereotipos.
Saludos.
Gracias, nómada.
Vaya con la escultura...
Una vez estuve por las serranías madrileñas y conservo una imborrable impresión de belleza.
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