




Todo el color de los cuadros de Matisse parece haberse concentrado en este pasaje de "Platero y yo", de Juan Ramón Jiménez:
"Mira, Platero; el canario de los niños ha amanecido hoy muerto en su jaula de plata. Es verdad que el pobre estaba ya muy viejo... El invierno último, tú te acuerdas bien, lo pasó silencioso, con la cabeza escondida en el plumón. Y al entrar esta primavera, cuando el sol hacía jardín la estancia abierta y abrían las mejores rosas del patio, él quiso también engalanar la vida nueva, y cantó; pero su voz era quebradiza y asmática, como la voz de una flauta cascada.
El mayor de los niños, que lo cuidaba, viéndolo yerto en el fondo de la jaula, se ha apresurado, lloroso, a decir: —¡Puej no l'a faltado ná; ni comida, ni agua! No. No le ha faltado nada, Platero. Se ha muerto porque sí, diría Campoamor, otro canario viejo...
Platero, ¿habrá un paraíso de los pájaros? ¿Habrá un vergel verde sobre el cielo azul, todo en flor de rosales áureos, con almas de pájaros blancos, rosas, celestes, amarillos? Oye; a la noche, los niños, tú y yo bajaremos el pájaro muerto al jardín. La luna está ahora llena, y a su pálida plata, el pobre cantor, en la mano cándida de Blanca, parecerá el pétalo mustio de un lirio amarillento. Y lo enterraremos en la tierra del rosal grande. A la primavera, Platero, hemos de ver al pájaro salir del corazón de una rosa blanca. El aire fragante se pondrá canoro, y habrá por el sol de abril un errar encantado de alas invisibles y un reguero secreto de trinos claros de oro puro."
6 comentarios:
Acostumbrados al color del impresionismo, vistos así el espectador tiene que desplegar toda su imaginación para sustituir la gama cromática.
Sin restar méritos a Matisse, me decanto por las bailarinas de Degass, quedé fascinado cuando las ví en el Orsay de París.
Saludos.
Así eran los libros de arte antes de la llegada del color...
Un saludo, nómada.
Acabo de meter la pata. Tenía el blog de Bel abierto, me he dado cuenta de me faltaba un comentario a la imagen que ha puesto y, ¡taca!, voy y a a abro cuadrito de respuesta. O así lo pensaba porque resulta que ha salido en tu blog, que también tenía abierto y leído y listo para el comentario. Jopé... Qué sino el mío...
Bueno, al absceso, o sea, al grano. Por un lado, Matisse, que me gusta muchísimo. Y por el otro, Juan Ramón, mi Juan Ramón.
Siempre llevo conmigo un pequeño librito en piel de color azul oscuro y desdibujadas letras blancas, con un burrito en la portada que, a fuerza de difuminarse también, ahora es gris. Se están oxidando las hojas por los bordes y se han soltado un grupito de ellas, aunque siguen presas de una finísma cuerda que las reúne con el resto. Tendrías que verlo. Una belleza. Es una edición de 1958 impresa en los Talleres de la Editorial Cremadis, de Tetuán, y es, también, el nº 1 de la Biblioteca Adán y Eva.Me lo regalaron cuando tenía quince años, no recuerdo quién y mira que lo he intentado. Tiene algunos errores de imprenta, lo cual le hace casi precioso. Tanto como la historia que cuenta, que, por cierto, originalmente se llamó "Elegía andaluza". Nada me he hecho tan feliz en la vida. Nada. He crecido con la lírica de este hombre y aunque ayer hablábamos de Lorca como algo excepcional, mágico, inabarcable, Juan Ramón es, desde la tierra que nunca deja de pisar con fuerza, un metafísico, un constante investigador de lo inefable. Me gusta cómo reúne letra y música, como juega con las sensaciones... ¡Ay, Glo! ¡Qué bien que lo hayas traído!
Acabo de meter la pata. Tenía el blog de Bel abierto, me he dado cuenta de me faltaba un comentario a la imagen que ha puesto y, ¡taca!, voy y a a abro cuadrito de respuesta. O así lo pensaba porque resulta que ha salido en tu blog, que también tenía abierto y leído y listo para el comentario. Jopé... Qué sino el mío...
Bueno, al absceso, o sea, al grano. Por un lado, Matisse, que me gusta muchísimo. Y por el otro, Juan Ramón, mi Juan Ramón.
Siempre llevo conmigo un pequeño librito en piel de color azul oscuro y desdibujadas letras blancas, con un burrito en la portada que, a fuerza de difuminarse también, ahora es gris. Se están oxidando las hojas por los bordes y se han soltado un grupito de ellas, aunque siguen presas de una finísma cuerda que las reúne con el resto. Tendrías que verlo. Una belleza. Es una edición de 1958 impresa en los Talleres de la Editorial Cremadis, de Tetuán, y es, también, el nº 1 de la Biblioteca Adán y Eva.Me lo regalaron cuando tenía quince años, no recuerdo quién y mira que lo he intentado. Tiene algunos errores de imprenta, lo cual le hace casi precioso. Tanto como la historia que cuenta, que, por cierto, originalmente se llamó "Elegía andaluza". Nada me he hecho tan feliz en la vida. Nada. He crecido con la lírica de este hombre y aunque ayer hablábamos de Lorca como algo excepcional, mágico, inabarcable, Juan Ramón es, desde la tierra que nunca deja de pisar con fuerza, un metafísico, un constante investigador de lo inefable. Me gusta cómo reúne letra y música, como juega con las sensaciones... ¡Ay, Glo! ¡Qué bien que lo hayas traído!
Anteayer terminé de leer "Platero y yo" de nuevo, en una edición numerada cada cinco líneas (como si de versos se tratara), con ejercicios para estudiantes de bachillerato. Como nunca termina uno de aprender, y además se olvida lo aprendido, los comentarios y ejercicios me vienen bien también a mí. Se trata, además, de una edición completa.
Un saludo, Mertxe.
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