22.6.07

LA CREACIÓN



Zona sur de la urbanización de la Nueva Feria de Muestras de Bilbao (BEC).


Recuerdo con mucha satisfacción mis logros “artísticos”... pero gracias a que “olvido” los malos ratos que les acompañan. Mi proceso creativo no es puramente extático, sino que va precedido de una intensa labor y de una inevitable crisis. Sólo después aparece el resultado, la idea, casi como si no fuera mía: una especie de pequeño parto.

Sé que hay personas de creación feliz, a las que no cuesta tanto llegar al éxtasis. Lamentablemente no me encuentro entre ellas. Aquellas serían como el alegre y fecundo Bernini, mientras las otras seríamos como el torturado Borromini.

A veces comparo mi profesión con una balanza: a un lado, los sinsabores; al otro, las satisfacciones. Que uno siga empeñado en ella depende de que la aguja no rebase el fiel hacia la escudilla de lo negativo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jejeje, te he contestado allá; pero creo que lo diré aquí, siguiendo tu ejemplo ;)

Ciertamente, Gonzalo. Lo has definido perfectamente. En este artículo he mostrado el lado positivo; pero sé que a veces es hasta peor que un parto: la criatura se resiste a nacer ;)
Lo que no puede haber nunca es abandono; aunque la balanza se incline hacia el polo negativo. A veces, ese polo impulsa a sacar todos los demonios. No te rindas pues :)
¿Cuál es tu profesión? Si se puede decir públicamente, claro.

Bien por la reseña que haces de esos lugares :)