
Poniente.
Los que llegamos nuevos a la Corte solemos cometer muchos errores. Uno de ellos es comprar casa con orientación oeste: es garantía de sudar la gota gorda y no poder pegar ojo por el calor durante buena parte de la primavera y el verano.

Lavapiés.
Las peluquerías y las carnicerías de los musulmanes estaban abiertas el domingo.
Aquí los inmigrantes son mayoría y los hay africanos del sur del Sáhara, chinos, americanos, magrebíes, pakistanís...
Triscando pan.
Sus dueños estaban abrazados, tumbados sobre el granito enmedio de la Plaza de Lavapiés, en el éxtasis del alcohol o quizá de la heroína. No les saqué una foto (no pude), así que retrarté al perro.

Mercado en Atocha.

Un lugar cualquiera.
Los primeros pisos se venden bien porque puede ocurrir que, mientras duermes, pongan una escalera, entren y te roben.
A veces la gente, cansada e impotente, se equivoca y grita a los que van recogiendo cartón: "Ladrones, que entráis a las casas desde el camión". Menos mal que el que increpa no está seguro de lo que dice y el increpado no entiende muy bien el castellano.

Madrid limpio es capital.

Nadie asomado.

Meadero público para hombres. Atocha.

Calavera.

Intersección de Cervantes con San Agustín. Madrid.

Casa Merani. Calle Cervantes, nº19, Madrid.
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