27.1.26

EL DESAGÜE PRIMITIVO DEL MAR CASPIO

El mar Caspio actualmente es el destino de una cuenca endorreica, es decir, que no tiene conexión con ningún otro cuerpo de agua. Sin embargo, el Caspio cuenta con un desagüe salino hacia el lago de la Boca Negra, que alivia su salinidad y le permite albergar más vida. Pero en el pasado la estructura hidrológica de esa geografía era muy diferente: el Caspio sí tenía un desagüe propiamente dicho, el río Manych, a cuyo través vertía sus aguas en el mar Negro. Esa realidad explica la elección de los griegos antiguos de esa corriente como límite entre Europa y Asia, porque ellos, que fueron principalmente marineros, establecieron límites acuáticos y no orográficos. El límite se extendía, así, desde el mar Mediterráneo hacia el noreste, apoyado en una larga y coherente serie de estrechos, canales, lagos y mares, a cuyo final no sabemos si llegaron (algo que sí consiguieron por el oeste).

Hoy el río Manych ya no desagua el mar Caspio y apenas transporta agua porque el nivel del Caspio ha descendido y ya no rebosa. Por este motivo, el Manych se ha dividido en dos corrientes opuestas: el Manych occidental, que vierte sus aguas en el mar Negro, y el Manych oriental, que lo hace en el mar Caspio. A pesar de la pérdida del caudal de desagüe del mar Caspio, sorprende que un cauce que recoge la casi totalidad de las aguas de la vertiente norte de la gran cordillera del Cáucaso (que cuenta con las mayores elevaciones de Europa), no tenga un mayor caudal. Sin embargo, esa vertiente participa de la aridez de las estepas que se extienden a sus pies, lo que tiene como resultado pocas precipitaciones, poca cobertura vegetal y gran erosión. 





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